Con el pasar de los días, Jihoon se sentía cada vez más solitario, incluso si Samuel estaba junto a él intentando animarlo, sentía que todo estaba mal, que quería acabar con todo y con todos, y para evitar ese pensamiento, su refugio era ese nuevo mundo que había creado en su mente, en el que solo existía él y Seungcheol, un Seungcheol que ni siquiera era real, pero que él, lentamente se olvidaba de ese hecho. Una semana después del ataque a la manada de hombres lobo, Jihoon se dio cuenta que se había sumergido en su mundo incluso sin que Yunho lo provocara, pues cuando recuperó la conciencia y miró el calendario, había pasado un día entero recostado en la cama mirando al techo. Despertar de ese mundo se sentía como una falta enorme de sueño, como si necesitara dormir más para recuperar su energía, pero no importaba cuánto tiempo se sumergiera en ese mundo, su energía cada vez disminuía más.
Salió de casa sin avisarle a nadie, necesitaba comer, e iría al pueblo a chuparle la sangre a alguien. Era alrededor de la una de la madrugada, todo mundo dormía en casa tranquilamente, y al ser un día entre semana, realmente nadie quería desvelarse; tuvo que entrar a una casa apartada de las demás, donde una familia de cinco integrantes vivía ahí. Revisó cada habitación con cautela: dos niños en una, una adolescente en otra, y los padres en la tercera habitación; decidió ir primero por la adolescente, quien antes de que se diera cuenta de lo que pasaba, ya no tendría la energía para gritar y alertar a su familia, así que con mucho cuidado y en un veloz movimiento, se lanzó sobre la chica, clavó sus colmillos en su garganta y comenzó a succionar de la exquisita sangre.
La pequeña mujercita comenzó a removerse por el dolor, pero se sentía incapaz de moverse, sujetó a Jihoon de los hombros y trató de apartarlo, pero Jihoon era fuerte, y terminó enterrando más los colmillos, haciendo que la sangre fluyera con mayor velocidad, hasta que en cuestión de pocos minutos, terminó muriendo la chica por la falta de sangre en su sistema. Se relamió los labios saboreando el exquisito sabor metálico de la sangre, miró a la chica de no más de dieciséis años, y sin remordimiento, la dejó en su cama para ir por su siguiente víctima; primero fue a ver a los padres, pensó que si atacaba a los niños primero, uno de ellos despertaría y gritaría demasiado, alertando a sus padres que podrían intentar ahuyentarlo, así que decidió que la mejor opción era atacar al padre.
Los acechó en medio de la oscuridad, decidiendo el momento oportuno, pues el señor había comenzado a removerse en la cama; pocos segundos después, el hombre se levantó y se dirigió al baño, Jihoon pensó atacarlo en ese momento, pero dejó que saliera de la habitación, y atacó el cuello de la mujer. Trató de ser rápido, clavó los colmillos con fuerza hasta enterrarlos por completo en la piel, donde la sangre comenzó a fluir bastante bien; sin embargo, la mujer despertó y comenzó a patalear y a pelear por su vida, forcejeando con Jihoon, quien no podía succionar adecuadamente la sangre si la mujer no se dejaba, así que cuando su marido entró, y vio movimiento en la cama y la sombra sobre su mujer, encendió la luz.
Jihoon se alertó, y se alejó de la mujer, quien ya no tenía tantas energías para levantarse, además de que la sangre seguía escapando de su cuerpo a través de los orificios en su cuello creados por los colmillos del vampiro. La criatura miró al hombre, quien alertado comenzó a gritar, intentando acercarse a su cajonera para sacar un arma que poseía, sin embargo, Jihoon fue rápido, y se lanzó sobre de este, derribándolo y usando su fuerza sobrenatural para contenerlo y poder succionarle la sangre; forcejeó demasiado con él, y fue mucho más difícil que con la mujer, pero al cabo de unos minutos, el cuerpo yacía sin vida en el suelo, completamente sin sangre.
El vampiro suspiró por lo difícil que había sido, pero en seguida miró hacia la cama, pues la mujer no paraba de dar de gritos de dolor, sintiendo que se quemaba por dentro. Nuevamente Jihoon suspiró, le había quitado la suficiente sangre para que muriera, pero le había dejado la necesaria para convertirse en un vampiro; comenzó a debatirse entre parar su sufrimiento matándola de una buena vez, o dejar que se convirtiera por completo. No era la primera vez que convertía a alguien, pero en las ocasiones pasadas, se había dado cuenta muy tarde como para cuestionarse aquello. Metido en sus pensamiento sobre qué hacer, terminó dándose cuenta que los gritos cesaron, y cuando volteó a ver a la mujer, la cama estaba vacía, y no la veía por ningún lugar. Se movilizó rápido por toda la casa, hallándola en la habitación de sus hijos, donde se encontraba encima de uno de ellos, mientras el otro ya estaba muerto.
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Hidden 2
FanfictionEl clan de los Yoon ocultaba muchos secretos de los que si alguien más se enteraban, comenzarían una caza por sus cabezas, y aunque sus dos mayores secretos fueron revelados, tener un vampiro nacido y una alianza con la nueva manada Choi, no eran lo...
