Cada vez se volvía más cansado y más irritante repetir esas dos semanas una y otra vez sin que nadie más que ellos dos supiera lo que estaba pasando, y a pesar de todos sus intentos por hacer que las cosas cambiaran para bien, al final del día, todo volvía al mismo punto y ellos debían volver el tiempo para que las cosas no se arruinaran por completo.
—¿Sería muy malo si dejamos de volver el tiempo atrás?— cuestionó Jihoon recostado sobre el verde césped de su mundo, mirando las nubes que tomaban formas divertidas para su entretenimiento.
Por otro lado, Samuel estaba sentado a su lado leyendo un cuaderno que Jeonghan le había dado, era uno de sus primeros diarios, donde hablaba de Seohyun y todas las cosas que le había enseñado al rubio; ambos esperaban que algo escrito en esos diarios funcionara para lo que necesitaban. Levantó la vista al escuchar la pregunta, y volteó a ver al bajito —ya lo he dicho varias veces, sí, sería muy malo— respondió y volvió la vista a su lectura.
Jihoon suspiró, esperaba que en alguna de esas veces en las que preguntara, la respuesta fuera positiva, pero comenzaba a temer que eso no pasaría. Continuó mirando el cielo, dejándose envolver por lo relajante que era la calma de su mundo; respiraba suavemente, como si fuera necesario hacerlo para vivir, pero sólo lo hacía por costumbre. Desvió la mirada hacia el lado opuesto de donde se encontraba Samuel, viendo su vegetación respirar tranquilamente como él; la única ventaja de repetir tantas veces el tiempo, es que podían tomarse momentos como esos sin preocuparse.
—¿Qué hora es?— preguntó de pronto Samuel, bajando el libro y mirando su alrededor.
—¿Las diez de la noche?— preguntó Jihoon a modo de respuesta.
—¡¿Qué?!— se exaltó poniéndose de pie de inmediato —¡tu tenías guardia a las dos de la tarde, y yo tenía la mía a las cinco!— exclamó asustado y se movió veloz hacia la torre para salir del mundo de Jihoon.
—¡Ey, espera!— gritó al sentarse —¡no sé realmente qué hora es, pero te aseguro que no son la diez!
Samuel estaba por acercarse a la torre cuando la voz de Jihoon lo detuvo, lo miró con el ceño fruncido y regresó de nuevo a paso veloz
—Suelo dejar que el tiempo vaya lento aquí para tener más tiempo de tranquilidad— explicó con una sonrisa traviesa.
El mayor suspiró —llévame a casa de los Sung, debo corroborar la hora.
Jihoon le sonrió con travesura y asintió —claro, avísame cuando sea mi hora. Te veo más tarde.
—¿Le dijiste a Jeonghan que hoy es el día, verdad?— preguntó antes de que fuera expulsado del lugar.
—Sí, se lo dije desde ayer, ya están preparados seguramente.
Samuel asintió y suspiró —bien, llévame a la casa.
El menor de los vampiros nacidos terminó envolviéndolo en una nube negra, la cual lo transportó a su habitación en la casa de los Sung; para la tranquilidad de Samuel, aún era mediodía, así que aún había tiempo para que ambos llegaran a su guardia esa tarde. Ya no se sentía inquieto como pasó las primeras veces luego de que regresaran el tiempo, antes no sabía si debía esperar lo mismo que la primera vez, o si las cosas cambiarían, pero ahora, luego de casi treinta intentos, se sentía como un gaje del oficio más.
Todo ocurría tal cual lo hicieron la primera vez, a excepción de las cosas que ellos cambiaban apropósito, a veces por diversión, y otras por intentar hacer algo diferente; y esa tarde ocurrió de la misma manera para Samuel y no tanto para Jihoon, quien al estar metido en su mundo casi todo el día, hacía cosas diferentes a las ocasiones pasadas, hasta que era momento de ir a su guardia y luego a su habitación en la casa de los Sung para que Yunho le advirtiera de que el hechizo estaba listo.
ESTÁS LEYENDO
Hidden 2
FanfictionEl clan de los Yoon ocultaba muchos secretos de los que si alguien más se enteraban, comenzarían una caza por sus cabezas, y aunque sus dos mayores secretos fueron revelados, tener un vampiro nacido y una alianza con la nueva manada Choi, no eran lo...
