Poco después de que los Chae se fueran de la casa, Samuel dejó a Jihoon sólo en su habitación, quien le había dicho que había llegado el momento de hablar con Yunho sobre toda la verdad, lo apoyó y le dio ánimos para que lo hiciera, pero era una tarea que sólo le correspondía al castaño, así que una vez que Jihoon le dijo que estaba bien, y que iría a hablar con el pelinegro, se fue a su habitación con un poco de preocupación. Terminó tropezando mientras caminaba en su habitación, y se dio cuenta que su tobillo tenía aún una grieta, la cual se había abierto más; su tobillo había sangrado un poco, pero rápido cicatrizó con la sangre que había bebido durante la cena, así que no se volvió una molestia hasta ahora que lo recordaba.
Entre sus cosas en el cajón del escritorio, sacó la tarjeta que Somi le había dado cuando curó su pie, se debatió un poco en llamarla, pues hacía semanas que debió hacerlo, y ahora que estaba lastimado, es que iba a llamarle. Tal vez la sirena estaría enfadada con él, por coquetearle y ser lindo con ella, pero al final, resultó ser un patán como todos los demás vampiros con los que la sirena había convivido; aún así se armó de valor y la llamó, después de todo si lo rechazaba, nadie iba a enterarse.
—¿Alo?— contestó la sirena al otro lado de la línea.
—H-hola— titubeó nervioso, comenzando a caminar por toda la habitación —uhm habla S... Donghyun— se corrigió a tiempo, lo que significaba que el encanto de la sirena no traspasaba el teléfono.
—Oh Donghyun, hola, ¿qué tal estás?— saludó con amabilidad la sirena, un punto a favor de Samuel.
—Hola, bien, ¿y tú qué tal?— no supo qué más decir.
—Un poco triste, creí que me llamarías antes— su voz sonaba dulce e infantil, y Samuel podía imaginar un puchero en los labios de la chica.
—Sí... yo realmente lo siento— dijo apenado —no estaba seguro de llamarte— dijo vacilante.
—¿Por qué? ¿Acaso te asusté?
—No, no, para nada— se apresuró a responder —es sólo que... uhm... no estaba seguro de qué tan conveniente es hablar con una sirena, ¿sabes?
—Oh... comprendo, se debe a mi encanto que te hace decir la verdad en todo momento, ¿no?
—Sí— bajó la cabeza y se sentó en la cama, sintiéndose un poco más tranquilo que antes.
—Y no estás en condiciones de estar diciendo toda la verdad, ¿cierto?
—Sí— volvió a asentir aunque no era visto.
—Lo comprendo, es una lástima, porque me gustaste mucho, pero ya es normal en mí que los chicos no quieran algo conmigo por ese hecho— suspiró afligida, cansada de que ninguna de sus relaciones funcionaran como ella quería.
—No es que no quiera nada— se apresuró a decir —bueno, es que.. tú también me gustaste mucho, pero... no estoy en condiciones de una relación ahora.
—Sí, lo entiendo. ¿Necesitas algo de mí? No creo que me hayas llamado sólo para rechazarme, para eso ni siquiera me hubieras llamado— dijo un poco molesta, pues ella realmente esperaba que algo bonito surgiera con Samuel, y aunque comprendía que no era el indicado, o que tal vez no era el momento adecuado para estar juntos, no hacía menos doloroso el rechazo de Samuel.
—Sí, yo no te llamé para rechazarte— dijo apenado —es que... mi tobillo se desprendió de nuevo.
Somi expresó incredulidad a través de la línea, en un pequeño resoplo —ven a la clínica, mi turno está por terminar— dijo y colgó la llamada.
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Hidden 2
Fiksi PenggemarEl clan de los Yoon ocultaba muchos secretos de los que si alguien más se enteraban, comenzarían una caza por sus cabezas, y aunque sus dos mayores secretos fueron revelados, tener un vampiro nacido y una alianza con la nueva manada Choi, no eran lo...
