Hacía mucho tiempo que Wonwoo no manejaba un teléfono celular, para él eran aparatos inservibles, y que además, otros vampiros podían usar para localizarlos; sin embargo, con la necesidad de hablar con su pareja todos los días sin tener que molestar a Joshua, se vio obligado a comprar uno y pedirle a Mingyu que comprara uno también para poder comunicarse adecuadamente. Debía admitir que era muy útil tenerlo, pues no solo era capaz de escuchar la voz del hombre lobo, sino también verlo a través de la pantalla; para Mingyu, quien ya poseía uno de esos aparatos, le era gracioso cada vez que debía enseñarle al vampiro a usarlo, pero sobre todo, cuando lo veía a través de la pantalla, pues el vampiro lucía el doble de pálido, tanto, que hasta era capaz de ver las cosas detrás de este.
Luego de ocho meses, ambos se habían acostumbrado a estar separados, hablándose todos los días, y llevando su relación, y el embarazo, a larga distancia; para Wonwoo era una situación difícil ver a Joshua y Jeonghan cuidar de su bebé en pareja, cuando él deseaba lo mismo, eso lo ponía de mal humor y lo llevaba a aislarse de los demás vampiros y pasar más tiempo fuera de casa con Sungmin y Haneul, quienes no pertenecían a ese tiempo y a esa realidad.
—Una vez que Sungmin nazca no podrás venir a vernos— dijo Haneul mientras acariciaba el abultado vientre de Wonwoo.
—¿Por qué no?— preguntó relajado, jugando con la mano de su hijo, quienes competían en una guerra de pulgares.
—Porque debes quedarte a cuidarlo, sin el tío Mingyu, ¿a quién se lo encargarás?
—Bueno, están los demás: Chan, Jun, tus padres... podré escaparme unas horas para asegurarme de que estén bien.
—¿Y eso no será sospechoso?— Haneul miró hacia arriba, viendo al vampiro a los ojos.
Aquella pregunta desconcentró a Wonwoo, haciéndolo perder en la guerra de pulgares.
—¡Te gané!— expresó alegre Sungmin.
Wonwoo sonrió, sacudió sus cabellos celebrando su victoria y preguntó —¿y entonces qué harán?— abrazó a su hijo cuando se acomodó a su lado.
—Estaremos bien— volvía a hablar la pequeña —antes de que el tío Samuel nos encontrara, vivimos solos en el bosque por un mes, y ni tú, ni el tío Jun nos descubrieron. Ahora que tenemos un escondite, será más sencillo.
Wonwoo suspiró —no duden en pedir ayuda si la necesitan.
Haneul asintió con una sonrisa, la cual se desvaneció cuando los tres miraron al móvil que sonaba en el bolsillo de Wonwoo.
—Ese es Mingyu— sacó el móvil de su bolsillo comprobando lo que suponía —los veré mañana niños— se despidió dejando un beso en la cabeza a cada uno, se levantó del suelo y caminó veloz por la cueva hasta la entrada.
Ambos adolescentes lo miraron marcharse, y con un largo suspiro, Sungmin murmuró —aún no le decimos a mi papá.
—¿De verdad crees que tengamos que decirle?— preguntó Haneul mirándolo preocupada.
—Vamos a tener que hacerlo, porque no podrá estar aquí el día de mi cumpleaños.
Ahora era Haneul la que suspiraba —sí, es verdad... mientras tú nacerás en esta realidad, en la nuestra estarás teniendo tu primera transformación animal, y podría salir mal sin el tío Mingyu aquí.
Sungmin asintió —si no fuera luna llena, no tendríamos problema, pero... lo será.
Ambos niños suspiraron preocupados, pensando un poco más en cómo resolver ese problema.
Mientras tanto, Wonwoo miró el alrededor fuera de la cueva, y a toda velocidad regresó a casa para evitar que alguien viera su gran estómago, el cual cubría con una enorme sudadera que le perteneció a Mingyu —hola mi amor— contestó al entrar en la casa.
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Hidden 2
FanficEl clan de los Yoon ocultaba muchos secretos de los que si alguien más se enteraban, comenzarían una caza por sus cabezas, y aunque sus dos mayores secretos fueron revelados, tener un vampiro nacido y una alianza con la nueva manada Choi, no eran lo...
