Ausencia
Una relación funciona si cada uno de los involucrados pone de su parte. Música, futuros conciertos, seguidores, entrevistas, videos, chicas. Todo me parecía demasiado; había más palabras que bombardeaban mi cabeza día y noche. Distraerme en clase intentando averiguar dónde estabas y por qué no respondías mis mensajes fue la detonante para que uno de los doctores me sacara de clase.
El riesgo de perder la materia me asustaba, y sabía que la había cagado. Esto era malo. Mi vida no estaba yendo bien. Tú, por una parte del mundo, perdido en promoción y buscando una oportunidad para tu primer concierto en un gran estadio con chicas que morirían por ti, claro, sin tiempo de responder un maldito mensaje. Al otro extremo, mi familia, ansiosa por mi regreso como la mejor doctora. Y al final, estaba yo y lo que sentía. Estar tan cansada no era normal.
La cabeza me daba vueltas; en cualquier momento podría golpearme con algo y ni cuenta me daría. Ni siquiera recuerdo la última vez que dormí ocho horas. Estudiar y seguir con mi celular pegado a la mano, viendo historias de tu mánager, esperando que aparezcas. Llamar sin cansancio y dejar cientos de mensajes de voz diciendo: <<Ahora soy yo la que te necesita a ti>> <<No la estoy pasando bien>>.
Pero no hay respuesta. Caminar por los infernales pasillos de color blanco de la facultad se me hace eterno. Mi vista se comenzó a nublar y todo a mi alrededor está distorsionado. Me agarro con fuerza de las paredes y sigo caminando... El elevador queda al final del pasillo, sin ninguna alma para ayudarme. Fue entonces cuando caí al suelo. Solo entonces mi mundo dejó de girar a tanta velocidad... Murmuros, pasos y algunas sombras.
Luchar de nuevo para abrir los ojos y observar todo de blanco. Ver y sentir cómo mis ojos lucharon por adaptarse a la luz de la habitación. Ver a tu madre asustada, parada enfrente de la ventana que tenía vista a la calle y un pequeño lago. Conversaba nerviosa con una amiga que justo habíamos conocido en la clase de la que fui echada...
Pero, ¿dónde estabas tú? ¿Cómo pudo haber llegado tu madre primero a mi rescate que tú? Era decepcionante. Sentirme menos valorada mientras tú ponías la música por encima de mí. No te pedía que la dejaras, no porque yo influí en retomar ese sueño frustrado sobre ti y la música, con tus cientos de escritos marcados sobre unas hojas viejas. Solo quería sentir de nuevo... que el chico del que estaba enamorada no había huido a ninguna parte.
<<Perderse no es malo; es necesario estar solo de vez en cuando. Pero ausentarse cuando alguien te necesita... No es una buena señal de una antigua promesa de apoyo eterno.>>
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No somos y no seremos...
Подростковая литератураMaya nunca se ha enamorado, o al menos no de alguien de carne y hueso.... Las circunstancias arrastraran a Nils a una playa de Italia, donde conocerá a Mara. Donde ambos encontraran el llamado: "Amor a primera vista". Un verano lleno de recuerdos, s...
