Nils
Mis razones para seguir respirando se esfumaron. Me sentía perdido y sin motivos. Una vez más, en el camino donde hace unos años antes de saber de ti, me encontraba ahí, varado.
Una noche más, me había quedado atrapado en el mismo sitio, sin motivación y más vacío que nunca, ya no había lagrimas ni energías. Me estaba secando lento igual que una planta.
Fue como un chispazo. Tome las llaves del recibidor y Sali. Conduciendo por la ciudad por aquella calle donde te adueñaste de la música y comenzaste a poner lo que tu querías escuchar, obligándome a mí también con tu frase:<<Te hace falta un poco de cultura musical>>. Riéndote de mí por ser un cantante y no conocer muchas de las melodías..
Observando el asiento del copiloto e imaginando que aun estas aquí, cambiando la música y subiendo el volumen a tal nivel de reventar mis oídos, moviéndote al ritmo de cada canción. Mientras el aire que entra por la ventana mueve de un lado a otro tu cabello.
Me eh estacionado cercas del lago. Caminando despacio, vuelvo a donde una vez estuve feliz. Un montón de piedras se encontraban apiladas sobre la orilla de ese charco, me incliné un poco y comencé a arrojarlas con fuerza al centro de este. Pero cada vez más la ira aparecía a grandes cantidades haciendo que no solo arrojara en montón las piedras si no que gritara: <<¡¡¡Por que Dios!!!>> <<¡¡¿Por qué ella?!!>><<Tu deberías estar aquí, cumpliendo tus sueños y no tres metros bajo tierra.>>
Me quede hincado, llorando y cubriendo mi rostro con ambas manos, estresado, desgreñándome a mas no poder. El exceso de tristeza y desesperación estaba matándome.
Me quede en el sitio por algunas horas observando sentado sobre la parte frontal del descapotable que igualmente me había comprado. Abandone el lugar minuto después de ver que comenzaban a molestarme por el celular intentando saber mi ubicación. De camino a casa había observado que existía una de las curvas más peligrosas del sitio, mi mente de loco desquiciado le ordeno a mi pie que fuera hasta el fondo del acelerador, presionando cada vez con más fuerza y viendo como un impresionante ruido era lo único que se escuchaba. Cada vez estaba más cercas y antes del impacto cerré mis ojos; soltando el volante.
Yéndome justo colina abajo sobre aquel voladero. Pensando en que mañana no volveré a abrir mis ojos y seguramente el dolor desaparecerá.
No sentí nada, no había miedo, ni desesperación como aquella vez en el puente.
Mi plan tuvo un par de fallas eso ya lo sabía al abrir nuevamente mis ojos y darme cuenta por mis alrededores que me encontraba en un maldito hospital.
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No somos y no seremos...
Teen FictionMaya nunca se ha enamorado, o al menos no de alguien de carne y hueso.... Las circunstancias arrastraran a Nils a una playa de Italia, donde conocerá a Mara. Donde ambos encontraran el llamado: "Amor a primera vista". Un verano lleno de recuerdos, s...
