Al fin termino..
Fin de mes, fin de una mala pesadilla ya han pasado dos meses en lo que decidiste volver a recuperar tu vida. Tú madre espera impaciente a mi lado me toma la mano con fuerza mientras esperamos si estas o no listo para dejar esto atrás, Incluso tu padre está nervioso no deja de caminar de un lado a otro, fácilmente podría hacer un agujero en el suelo, ya le han repetido varias personas que se detenga, pero les lanza una mirada uff, de miedo... Es mejor dejarlo cavar el agujero.
Mi cabeza no deja de imaginar lo mucho en que cambiaran nuestras vidas. Un hombre de blanco y una señora conversan al final del pasillo debatiendo; Mientras tu aun sigues dentro del consultorio. En cualquier momento podría desmayarme mi ansiedad entra y sale de mi cuerpo cuando quiere.
<<Le han dado el alta>>. Escuche gritar a tu madre me quede impactada mis oídos se lastimaron por tal chillido. Tú padre corrió en búsqueda de tu madre y yo me quede quieta. ¿Era verdad?,¿en tan poco tiempo habías sido capaz de dejarlo, de liberar esa ¿carga. Tus padres me enrollaron sobre sus brazos entonces ahí me desmorone caí al suelo mis ojos se inundaron de cientos de lágrimas nublando mi vista, cayendo por mi rostro y el suelo blanco de aquel centro de atención para drogadictos. Lloraba como no tienes idea, eran de felicidad.
Verte al final del pasillo con una sonrisa de oreja a oreja fue lo mejor aún sigo recordando ese momento como una película en mi mente.
<<Gracias por convertirte en mi ángel de la guarda, por no soltarme de la mano en ningún momento.>>
Pero no, gracias a ti por enseñarme más allá de lo que significa amar y sacrificar lo que fuera por alguien.
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Mientras compartíamos historias y recuerdos, las risas resonaban en el comedor. Al ver cómo tu familia, que antes parecía fragmentada, ahora se sentía unida y completa, sentí una paz indescriptible.
Con una copa de vino en la mano, tu madre se levantó y nos miró con lágrimas en los ojos.
—Quiero proponer un brindis,— dijo con voz temblorosa pero emocionada. —Por Nils, por su fuerza y valentía, y por todos nosotros, por nunca rendirnos
Lo más importante es que estamos aquí, juntos.
Nos unimos al brindis, con un sonido alegre, chocando nuestras copas. Miré a tu padre, que tenía los ojos húmedos también. Vi en su gesto una comprensión profunda, una aceptación y un orgullo que no necesitaban palabras; Él asintió.
Decidimos quedarnos acurrucados en el sofá de la sala de estar después de la cena.
La chimenea estaba encendida y las paredes proyectaban sombras cálidas. Compartimos un álbum de fotos familiar para recordar momentos de nuestra infancia y reír a carcajadas ante las fotografías más embarazosas..
Te acurrucaste a mi lado y, con una sonrisa en los labios, comenzó a tocar en tu guitarra una melodía suave. Parecía que cada nota llenaba la sala de magia, uniéndonos a todos en un lazo invisible de amor y esperanza.
La paz profunda y reconfortante reemplazó por un instante el dolor y el miedo; tus padres se unieron, tarareando la melodía.
Me tomaste de la mano y me susurraste al oído: —Gracias por no rendirte conmigo. Gracias por amarme incluso en mis peores momentos.
Te miré, con el corazón lleno de amor y gratitud. —Siempre estaré aquí, Nils.
Nos abrazamos en el sofá, sintiendo que, a pesar de todo lo que habíamos pasado, habíamos llegado a un lugar de paz y felicidad.
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No somos y no seremos...
Fiksi RemajaMaya nunca se ha enamorado, o al menos no de alguien de carne y hueso.... Las circunstancias arrastraran a Nils a una playa de Italia, donde conocerá a Mara. Donde ambos encontraran el llamado: "Amor a primera vista". Un verano lleno de recuerdos, s...
