Capitulo #75

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Invierno...

El verano ha terminado, y con él se ha llevado todo aquello que nos hizo sentir tan vivos. Los días largos y soleados que compartimos, esas tardes interminables en las que el tiempo parecía detenerse solo para nosotros, se han desvanecido como el calor bajo el primer soplo del invierno. Ahora, el frío parece calar más hondo que nunca, no solo en mi piel, sino en cada rincón de mi corazón.

Me encuentro en un punto de duelo que no parece tener fin. Cada día es una batalla constante entre dejarte ir y aferrarme a lo que solíamos ser. Me despierto preguntándome si es posible odiarte tanto como me duele haberte amado. Pero al final, todo se reduce a que tú sigues adelante como si nunca hubieras conocido a la persona que alguna vez creíste amar. Aún te sigo en Instagram, lo sé, es una especie de tortura autoimpuesta. Cada nueva publicación tuya, cada historia en la que apareces con alguien más, es un recordatorio cruel de lo que no puedo tener.

Mis padres están comenzando a notar que algo no va bien. Sus miradas preocupadas durante las cenas, sus intentos de entender qué pasa sin hacer demasiadas preguntas, son la prueba constante de que mi dolor no pasa desapercibido. Estoy aterrorizada de tener que explicarles que mi primer amor también ha sido mi primera gran decepción, y cómo enamorarse puede ser tan tóxico como liberador. No quiero que esta conversación surja en un desayuno o en una cena familiar. No estoy lista para compartir esta parte de mi vida, para exponer cómo mi primer amor se convirtió en mi primer gran fracaso.

Quiero enfrentar esto sola. De la manera que sea, buena o mala, simplemente necesito encontrar una forma de sobrellevar este dolor que no se describe con palabras. Cada día se siente como si me faltara el aire. La ansiedad y la depresión han hecho mella en mi apetito, que se reduce a nada más que una sombra de lo que solía ser. Solo quiero sentir todo esto, dejar que el dolor salga de mí y se disipe en el aire frío del invierno. No quiero que quede ni una pizca de este sufrimiento que me arrastre a la ruina total en unos meses.

Solo quiero recordar cómo era ser feliz. Quiero recuperar ese pedazo de mí que se perdió en el camino. Deseo, al menos, poder mirar hacia atrás algún día y ver que, a pesar de todo, me levanté. Que, en medio de este invierno interminable, encontré la manera de mantenerme en pie, de recordar quién era antes de que todo esto me envolviera en su frío abrazo.

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No somos y no seremos...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora