Capítulo 15

2.1K 130 39
                                        

CAPÍTULO 15
ALEJANDRO

Veo las gotas de lluvia caer por la ventana del edificio mientras escucho a medias lo que uno de mis socios dice. Estaba hablando con Nora antes de entrar a la reunión y ahora creo que es algo que no debí hacer.

La foto que me envió no me a ayuda para nada a concentrarme en lo que ahora dice Mark. Es que ni siquiera sé qué carajos hablan desde que inició la jodida reunión. ¿Eran los casos probono? ¿O solo estaban discutiendo los últimos casos que han entrado a la firma?

El celular vibra en mi bolsillo. Dejo de ver la ventana, veo a mi alrededor asegurándome de que cada quién está en la suyo, y saco el celular. Lo sostengo debajo de la mesa y bajo todo el brillo al ver que es un mensaje de Nora.

Gatita:
Soy, oficialmente, una mujer sin regla.

Alejandro:
Eso no me impide cogerte, Nora.

Apenas respondo me llega una foto.

Veo de reojo la mesa, una vez más asegurándome de que no me prestan atención. Abro la imagen y debo acomodarme el pene en el pantalón apenas lo hago. No es la primera foto suya que veo en el día, claro que estoy teniendo problemas para mantenerme a raya.

Esta nueva foto es en el baño. El espejo está empañado y parece que acaba de pasar su mano por el mismo, dejando visible solo ciertas partes de su cuerpo. Su rostro apenas se ve y el teléfono le cubre la mitad de la cara, pero percibo el color rojo en ellos. Está completamente desnuda, con una mano sostiene el celular, con la otra se cubre la entrepierna y con los brazos se cubre los pezones y apretuja sus tetas perfectas.

Los pensamientos que cruzan por mi mente no son aptos para tenerlos en este preciso momento. Bloqueo el celular, me acomodo el pene de nuevo y me aclaro la garganta.

—Tengo curiosidad por lo que sea que acabas de ver. —Kate se inclina hacia mi costado y me sonríe con complicidad.

—Secundo lo que sea que Kate te haya dicho. —Veo a Mark de reojo.

—No le hagas caso, ni siquiera se había percatado de que tu atención estaba en las nubes. —Se burla Kate —. Larson está diciendo que no deberíamos tomar más casos probono, por si te lo preguntas.

—¿Qué?

El resto de las personas en la mesa giran sus rostros hacia mí.

—Skadden, ¿algo que agregar?

He conocido muchas personas que pueden ser un dolor de culo. Jesús, me crió una. Pero Branden Larson es el ser más insoportable que ha podido cruzarse en mi camino. Lo conozco desde que empecé a hacer las pasantías en esta firma, de la que mi familia ha sido socia y fundadora desde hace años, y sigo sin saber si su problema conmigo es porque por ello soy uno de los socios mayoritarios y llevo la administración de la misma siendo «nuevo» o qué mierda es lo que sucede, pero siempre está buscando algún motivo para sacarme de mis casillas.

Me aclaro la garganta otra vez y me acomodo en mi silla.

—Que no estoy de acuerdo.

—Si seguimos aceptando casos probono nos iremos a la quiebra.

—Se han tomado casos probono por años y la firma nunca se ha ido a la quiebra. ¿Cuál es tú problema con ello?

—¿Has visto las finanzas?

—De haber algún problema mi hermano me hubiera avisado.

Los dedos se le emblanquecen de lo fuerte que sujeta la mesa.

Querida NoraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora