Extra: todos son iguales

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Holi.

Solo les recuerdo que todos los extras hasta ahora son capítulos que había escrito antes, ya cuando termine con estos, puede que hayan algunos en el tiempo en el que Nora y Ale ya eran novios y decían que no jajaja (más adentrados en QP y como los veíamos desde los ojos de Leigh) y después habrán otros así como los que hay de QP (sus vidas como papás, el crecimiento de Nate, la vida con el segundo bebé, etc).

NORA

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NORA

Nunca, desde que empecé a tener sexo, me había corrido tan duro recibiendo un oral.

Casi quiero hacerle saber a este hombre que ese ha sido el mejor oral que he tenido en años, pero eso podría subirle el ego y no quiero un tipo egocéntrico cogiéndome. Aunque dudo que Alejandro sea de esa forma. Además, dañaría el momento que estamos teniendo, y me avergüenza pensar que mientras él quiso decir algo cursi, yo pienso en una idiotez.

Me toma por sorpresa cuando me da un beso en los labios, haciéndome saborear los restos de mi orgasmo en su boca.

—Me quedaré con bolas azules —murmura —. Después puedo relajarme, solo si me dejas repetir este momento recién compartido en mi mente más tarde.

—Mmm —golpeteo mi dedo índice sobre mis labios —. Solo si me llamas.

Sale del auto, se limpia la boca con el dorso de la mano y ladea la cabeza.

Cierro las piernas porque siento raro ahí abajo luego de todo lo sucedido.

—¿Mientras lo hago?

Asiento, bajándome la enagua un poco más y acomodándome lo mejor posible el resto de la ropa.

—Vas a pensar en mí para jalártela, creo que es justo pedir que me llames mientras lo haces.

Se lame los labios y sonríe.

Es una de esas sonrisas ladeadas, coquetas y pícaras que hacen cosas en mí.

—Te llamaré, entonces.

Sonrío satisfecha y salgo del auto, dándole un beso en el cuello, rozando el frío oro de la cadena a su alrededor con mi lengua. Gime.

—¿Qué haremos ahora? ¿Entramos de nuevo a ver la película?

Se ríe entre dientes y se encoge de hombros.

—Podría llevarte a mi casa... para que conozcas a Elliot.

Sonrío y me alejo de él.

Podría aceptar ir a su casa, pero ir implica muchas cosas. Ya tener sexo con citas es mucho más de lo que quiero y establecimos. Pero entonces, reconozco que ya él conoce mi casa y a la única persona que llamo amiga. Quizás pueda ir, conocer su tortuga y ya. No tenemos por qué volver a toquetearnos o ir al sur, podemos hablar, podemos ser amigos que cogen de vez en cuando y ya está. No tenemos por qué ser más.

Querida NoraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora