«No dejemos que nuestra historia termine como un cuento efímero,
hagámosla tender a infinito, yo sé que podemos:
nuestro amor es capaz de eso y más». -Manuel Ignacio.
*
Nora y Alejandro empezaron su relación como algo fugaz, algo de una noche.
Nora...
Este extra se suponía que debía ir antes de los dos ya narrados por Ale. No sé qué pasó ahí, se me desacomodó todo y no lo subí como debía jajaja🥲. Así que lo pondré, aquí, en medio de elextra 1: el guapo de ojos grises y el sería el extra 3: no es una cita, Alejandro. Esto porque se supone que estos primeros extras corresponden a los capítulos publicados anteriormente. Y este extra corresponde al que el capítulo 2.
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Nora
Kinleigh va a matarme.
Eso es lo único que puedo pensar en este momento mientras espero fuera de casa a que Alejandro llegue.
En medio de la conversación, una cosa llevó a la otra y terminé aceptando, de alguna manera, su salida. Pero estoy aquí, en la acera frente a mi apartamento mientras mi mejor amiga duerme plácidamente y yo espero a un tipo con el que llevo un mes hablando cuando debería de estar en mi habitación, estudiando porque mañana tengo un jodido examen.
Pero no iremos a algún lado, él simplemente vendrá un rato a casa porque dije que tenía ganas de comer helado.
Y él trae mi helado.
Y yo me estoy congelando.
Porque sigue haciendo frío.
Y yo estoy usando un short y una camisa gigante que le quité a algún tipo con el que me acosté.
Un carro se estaciona frente a donde estoy y por un instante me asusto, pero entonces la ventanilla se baja y puedo ver a Alejandro, con su sonrisa ladeada y pícara.
—Hola, gatita. ¿Subes?
—Nos quedaremos aquí, ¿verdad?
Se encoge de hombros.
—¿Quieres ir a alguna parte?
Me subo al auto negando con la cabeza y él sonríe, tendiéndome el helado.
—Traje dos sabores porque olvidé preguntar cuál te gustaba —me enseña los dos pequeños tarritos de helado —¿Vainilla y chispas o chocolate?
—Vainilla —contesto y él, ahora con una sonrisa dulce, me da el helado y una cucharita de madera.
—Entonces... —murmura —. Háblame de músculos.
—¿En serio? —cuestiono, chupando la cuchara —. Puede ser aburrido. Son un montón de funciones y nombres raros.
Se encoge de hombros y come su helado.
—Sorpréndeme.
Siento un cosquilleo en el estómago que ignoro y me llevo una cucharada de helado a la boca antes de hablar.
—Bueno, empezaré a hablarte sobre los músculos de la masticación —él asiente —. Son cuatro: el temporal que tiene como inserción la línea temporal inferior, la cresta infratemporal y la fascia temporal, es inervado por el nervio mandibular y tiene como función elevar y retraer la mandíbula, y también, fija la faringe al deglutir; luego está el músculo masetero, su porción superficial tiene como inserción los dos tercios anteriores del arco cigomático y ángulo de la mandíbula y... hay otro que no recuerdo, es inervado por el nervio mesetérico y tiene cómo función cerrar la boca, regula la mordida junto con el músculo pterigoideo medial, que te hablaré después, y el temporal. Este masetero es el principal músculo de la masticación...