Epílogo 1

3.4K 171 50
                                        

EPÍLOGO 1NORA

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

EPÍLOGO 1
NORA

6 meses después

Nathaniel me observa con sus grandes ojos grises mientras succiona mi pezón con fuerza y desespero, como si no lo hubiera alimentado en todo el día. Sonrío y paso mi dedo por su carita. Él me devuelve una sonrisa boba que lo hace soltar mi pezón, y así, la leche se le escapa y un poco de lo que sale de mi teta le ensucia la carita.

—Nate —digo entre risas —. No puedes soltarlo así, ya te ensuciaste.

Le limpio la cara y él vuelve a comer.

—¿Por qué me ves tanto, mi amor? ¿Te gusta ver a mami? —Sonríe, pero esta vez no deja ir su alimento —. Ya tienes cinco meses, bebé. —Estira su manita hasta mis labios, le doy un beso en la palma y él parpadea, sonriendo —¿Y sabes que pasa hoy? Será nuestra última noche con la tía Leigh. Bueno, tú te quedas con ella hoy, quizás también con el tío James, pero mañana dormiremos con tu papá. —Paso mi dedo por su naricita. Él cierra sus ojitos —. Ya solo faltamos tú y yo en ese apartamento, Nate. Elliot nos abandonó hoy.

Suelta mi pezón y ve hacia un costado, donde solía estar Elliot, cuando comprueba que no hay nada, vuelve a comer.

—Niñito chismoso.

—Me pregunto a quién habrá salido. —La voz de Kinleigh lo hace soltar mi pecho una vez más —¡Hola, mi amor! —Exclama mi amiga apoyándose en el sofá. Ríe al ver a Nate sonriendo y moviéndose como un pequeño gusano sobre mi regazo —¿Estás feliz de ver a la tía Leigh? ¿Sí? —Me cubro el pecho y pongo a Nate de pie en mis piernas, él se mueve de arriba hacia abajo, como si diera saltitos mientras Kinleigh le habla con voz muy chillona —¿Qué pasó? ¿Qué pasó? ¿Quieres venir con la tía? ¿Sí? —Nate estira sus bracitos hacia ella —. Espera, voy a quitarme esto.

Se quita todas las capas de ropa que lleva puestas, quedando en una camisa de tirantes y alza a mi bebé, que se remueve en sus brazos porque ella le da un besitos repetidos en el cuello.

—Ay, aún hueles a bebé —se ríe.

La veo de reojo.

—¿Qué te pasa?

—Nada.

—Estás feliz. —Entrecierro los ojos —¿Qué te dijo o hizo James? —No contesta, pero su sonrojo la delata. Suelto a reír.

—¿No tienes que ir a cambiarte? Tienes una cita con Ale. —Ve a Nate en sus brazos, que está muy entretenido con su cabello —. Vamos, te ayudaremos a alistarte, ¿verdad, bebé? Le ayudaremos a mami para que ella se vaya y tú y yo nos quedemos aquí esperando al tío James.

Me levanto del sofá para ir a mi habitación, bueno, a su habitación porque en la mía ya no hay nada.

—¿Por qué James no se quedó de una vez?

Querida NoraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora