CAPÍTULO 25
NORA
—Este no era el trío que yo esperaba —murmuro al estar reunida con Ale y Kate.
Alejandro, más serio de lo que alguna vez lo he visto, gira la cabeza hacia mí. Tiene las cejas fruncidas y hace una mueca con labios mientras niega con la cabeza que me hace saber que su humor no está para bromas.
Kate, por otro lado, sonríe. Divertida.
—Yo tampoco, si soy honesta.
La mirada seria de Alejandro es dirigida a ella, que se encoge de hombros sin perder su sonrisa divertida.
—Bueno, Nora, como parece que no podemos bromear entonces hablemos de lo que realmente importa.
—Ah, sí, que maté a un bebé.
—Nora... —empieza Ale.
—No digas mi nombre así —me quejo —. Es la verdad. Pude haber hecho más.
—Pero no fue tu culpa, Nora.
—Desde el momento en el que yo lo saqué del vientre de su madre se volvió mi responsabilidad. Así que sí es mi culpa, Alejandro.
Kate nos observa de reojo mientras finge ver unos papeles.
—El único culpable que yo veo aquí es ese imbécil.
—Por eso no quería contarte nada —mascullo —. Saber eso te está nublando el juicio.
—Perdóname por enojarme ante el hecho de que ese hijo de puta ha hecho sentir incómoda a mi novia, la he hecho sentir mal y menos, y ahora, por su culpa, ella debe responder y ser parte de la demanda a la que se enfrenta el hospital. Perdóname, de verdad.
—Bueno, bueno —interrumpe Kate —¿Por qué no vas y esperas afuera? —le pregunta a Alejandro, que la mira como si acabara de decir la peor de las cosas.
—No.
—Tú no eres su abogado y no estás pensando como abogado, estás pensando como su novio. Así no puedo tenerte aquí dentro porque no harás más que refutar cada cosa que Nora diga.
—Pero...
—Fuera.
Frunce las cejas, la ve extrañado y sacude la cabeza antes de aflojarse de mala gana la corbata, mascullar algo que no entiendo y sale de la oficina como niño regañado.
—Voy a decirte algo como su amiga —dice y toma asiento —. Solo se preocupa por ti y...
—Puedo cuidarme sola.
—Y lo sabe, Nora. Créeme, él lo sabe, pero lo jode más saber que llevas meses sintiéndote incómoda con ese hombre y ahora estás envuelta en un problema que quizás él pudo haber evitado si hubiera dado la atención que ella necesitaba. Eso es lo que ellos buscan, no buscan perjudicarte a ti, sino que él se haga responsable. —Nos quedamos en silencio mientras ella busca algo entre sus papeles —¿Sabes que otra cosa le molesta?
—¿Qué?
—Que te cuestiones si eres buena o no.
—¿Cómo sabes todo eso? —susurro.
Kate levanta la vista y sonríe.
—Porque cuando Alejandro habla de ti no hay quien lo calle.
Calidez invade mi pecho y un montón de mariposas se alborotan en mi estómago ante sus palabras. Hasta creo que me sonrojo porque Kate se ríe.
—Pero bueno, dejemos a Alejandro fuera de esta oficina. Sé que ya le contaste a él, pero necesito que me cuentes a mí.
—Tengo una duda que olvidé hacerle a Ale. —Kate asiente —. Si la demanda es hacia el hospital, esto que estamos haciendo sería como un asesoramiento, ¿cierto? —Asiente.
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Querida Nora
Romance«No dejemos que nuestra historia termine como un cuento efímero, hagámosla tender a infinito, yo sé que podemos: nuestro amor es capaz de eso y más». -Manuel Ignacio. * Nora y Alejandro empezaron su relación como algo fugaz, algo de una noche. Nora...
