Serena
Algo malo pasaba.
Sabía que algo pasaba cuando los dos días siguientes Nate no apareció en el hospital.
Me gustaba pensar que era paranoia mía.
Finalmente me dieron de alta.
Salí del hospital con ayuda de mi padre quien empujaba mi silla de ruedas. El doctor había dicho que hasta que me quitaran el yeso del brazo podía usar muletas así que me esperaba un mes en silla de ruedas.
En el auto esperaban Grace y Priscila quienes me abrazaron al verme y me ayudaron a subir.
— ¿Lista para volver a casa? — Priscila me preguntó y asentí.
Abrazaba a mis amigas en el asiento trasero durante el trayecto y un pensamiento fugaz cruzó por mi mente.
Pensé en Zack, no había sabido nada de él desde el momento en que el contrato de anuló.
Recuerdo sentir una paz inmensa al escuchar al juez decir que nuestro contrato quedaba anulado. Mi madre se enojó y mi padre me apoyó. Por mi parte fui corriendo hacia Nate para contarle, por eso le pedí que me llevara a cualquier lugar para contarle que ya era libre.
No contaba con que Joe nos interceptaría.
Llegar a casa se sintió extraño, estaba vacía como de costumbre solo con algunos empleados, pero el ambiente se sentía tenso.
Mis amigas me llevaron a la habitación de invitados ya que no podía ir a la planta alta, pero agradecí estar en casa de nuevo.
— ¿Quieres recostarte? — me preguntaron y asentí. Pusieron la silla a lado de la cama y entre las dos me pasaron al colchón.
Suspiré — Gracias, gracias por estar aquí.
Ellas asintieron.
— ¿Y los chicos? — pregunté con intención de saber sobre Nate.
Grace palideció — Eh... Ryan está con su padre, dijo que tenían que hacer unas cosas, pero vendrá cuando pueda.
— Andrew dijo que estaba terminando unas tareas que más tarde vendría y Nate... — Grace la interrumpió.
— Priscila... — Grace le habló con un tono de advertencia que me hizo preocuparme.
¿Nate estaba bien?
— ¿Qué? Grace, tenemos que decirle — hablaban como si yo no estuviera ahí — No estoy de acuerdo con lo que hizo y es lo menos que puedo hacer por ella.
— ¡Yo tampoco estoy de acuerdo pero... — Grace habló y comenzaron una discusión en la que mencionaban a Nate pero no decían nada en concreto.
— ¡Lo sé, pero aún es muy pronto, no sabemos...! — Grace exclamó pero la interrumpí.
— ¡Chicas! — Ambas centraron su atención a mi — ¿Qué está pasando?
Se miraron entre sí. Grace suspiro negando y Priscila se sentó en la cama conmigo.
— Serena... Nate se fue.
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Noches de invierno
RomantizmSerena Brooks es la definición de obediencia y tranquilidad. Siempre sigue las reglas y todo tiene que estar controlado a su alrededor, su debilidad en casa la a vuelto fuerte fuera de ella. Nate Crawford hace lo que le apetece, siempre siendo el c...
