59 | Mil veces si

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3 meses después del regreso a Beverly Hills

Nate

La reunión se había alargado más de lo necesario. Iba a llegar tarde a mi próxima cita.

— Creemos que las inversiones deberían tomar otra dirección para... — escuchaba al equipo administrativo hablar de cómo podíamos generar más activos.

— La suma de los últimos meses representa un buen aumento ¿Por qué deberíamos cambiar la dirección? — cuestionó el señor Cooper a mi lado.

Mi socia no estuvo presente en esa reunión ya que ella estaba en otra reunión con otro departamento junto a Eloise Cooper.

— Si, pero al arriesgarnos podemos ganar más... — Siguieron hablando mientras yo miraba el reloj de la pared desesperado.

Mi pie se movía ligeramente sobre el piso y me sentía tenso. Tenía que salir antes que Serena de esa reunión para llegar a mi próxima cita sin que ella lo notara.

— Nate ¿Esta todo bien? — dijo mi socio a mi lado.

Negué — De verdad, tengo que irme. Tengo una cita importante.

Asintió e hizo un gesto hacia la puerta — Adelante. Yo me encargo de esto, hablaremos luego.

Le agradecí y me puse de pie. Sin decir nada salí de la sala de reuniones al mismo tiempo que la otra puerta de la sala de juntas se abría. Corrí rápidamente hasta el ascensor y agradecí cuando las puertas se cerraron y apenas pude ver la espalda de Serena.

En el estacionamiento, subí a mi auto y conduje a toda velocidad hasta un reconocido restaurante de Los Ángeles donde mi próxima cita me esperaba. De seguro me mataría por hacerlo conducir hasta acá.

— Señor Crawford, bienvenido — me dijo la mesera en la entrada — Lo llevaré a su mesa.

Peine mi cabello. Ya llevaba veinte minutos tarde ¿Qué carajos importaba mi cabello?

Le agradecí a la mesera una vez me guío al lugar. Tomé asiento.

— ¿Puedo traerles algo de beber?

— Un whisky doble — respondí.

— Que sean dos — dijo mi acompañante fijándose en mi y la mesera se retiró.

Wyatt Brooks aparentaba menos edad de la que en realidad tenía. Portaba una camisa negra de botones y en su cabello oscuro se notaban ligeras canas.

— Asi que... ¿Qué es más importante que hablar conmigo? Llegas veinte minutos tarde y te recuerdo que tú fuiste quien me citó aquí.

Wyatt me toleraba. Los últimos tres meses de mi relación con Serena no conviví mucho con mi "suegro", sin embargo era importante hablar de eso con él, por Serena obviamente.

Las bebidas llegaron y bebí de la mía para tomar algo de valor.

— La reunión se alargó, pero vamos al grano — dije metiendo la mano en el bolsillo de mi sacó. Sacando la pequeña caja roja y colocándola en la mesa con un sonido sordo.

Noches de inviernoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora