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Doyoung estaba sentado en la orilla del sofá mientras bebía una taza de té, tenía una suave sonrisa, por su mente pasaban los recuerdos de hace un rato, cuando Johnny estuvo a unos centímetros suyo y se ruborizó ¿cómo un alfa tan grande e intimidante podía ruborizarse? ¡eso estaba muy mal! ¿se creía que podía ir por allí robándose el corazón de los demás al actuar tan adorable?

Por otro lado, Hyunjin continuaba desmayado en el otro sofá, el manager lo había dejado allí. 

—es un tonto ¿por qué se ruboriza?—el omega empezó a reír alto y dejó su taza sobre la pequeña mesa ratonera, se llevó las manos al rostro y rio enamorado. 

Hyunjin se removió en el sofá y finalmente abrió los ojos—¿te estás riendo solo?

—¿solo?—Doyoung preguntó con una expresión de confusión—¿no puedes ver a mi amigo aquí?—el omega señaló a su lado el espacio vacío y se contuvo la risa cuando los ojitos de Hyunjin se ampliaron. 

El alfa se levantó apresurado del sofá, pero se mareó y se cayó al piso—¡no veo nada Doyoung! ¡¿me estoy quedando ciego?!

Doyoung puso los ojos en blanco y bufó—duh. 

—¡¿te estás burlando de mi?! ¡acabo de llegar y estoy en serios problemas! ¡malo!—gruñó y se levantó arrastrando los pies—¡tú y tú estúpido amigo imaginario!

—oh, vamos, Hyunjin, no te enojes—observó como Hyunjin iba hacia la cocina y se servía un poco de jugo fresco—¿tienes hambre?

—no, no tengo hambre, estoy ansioso—el alfa se mordió el labio inferior—la voy a pasar muy mal mañana—admitió. 

—¿mañana? ¿tan rapido?—el omega se sorprendió.—¿qué está sucediendo? 

Hyunjin encogió los hombros y se apoyó en la mesada—no lo sé, debe ser esta cosa jerárquica de los alfas y no sé qué más, Felix se come vivos a sus padres, lo sé, lo he escuchado hablar por teléfono.—el alfa señaló la mesa y murmuró—habrá una cena mañana y será más como un sacrificio, el señor Lee me va a arrancar el cuello por... 

—¿por qué?—Doyoung entre cerró los ojos y Hyunjin se ruborizó. 

—amar a su hijo. 

—no ibas a decir eso, cobarde—el omega empezó a reír y Hyunjin se ruborizó más. 

—y por dormir con su único hijo, los padres de omegas son así y Felix no es cualquier omega ¿entiendes? me va a matar, lo sé—Hyunjin se cruzó de brazos y suspiró—debo ser fuerte. 

—lo estás pensando demasiado, tal vez están felices porque alguien está amando a su pequeño monstruo—encogió los hombros el omega. 

Hyunjin rozó los ojos y repitió—pequeño monstruo, no es un monstruo, es un ángel. 

—mis traumas no dicen lo mismo—se burló Doyoung. 

—no justifico sus acciones, pero tenía un punto.—Hyunjin levantó las manos en alto y Doyoung le tiró un almohadón que no llegó demasiado cerca del alfa. 

—cambiando de opinión, quizás ellos sean tan terribles como Felix en su adolescencia, sufrirás. —sentenció el omega. 

Su padre tenía un evento importante en China y no podía cancelarlo, así que Felix tuvo que arreglar su agenda acorde a la de su padre para poder viajar, pero para él era mejor así, mientras más rápido volviera a Corea, mejor sería para él, no quería pasar más tiempo en el extranjero, estaba cansado de estar lejos de su hogar, lejos de Hyunjin. 

Aunque lamentaba que su alfa no pudiera prepararse mentalmente para lo que seria la cena, sus padres iban muy serios y dispuestos a refutar cualquier cosa, totalmente insatisfechos por la elección amorosa que había hecho Felix. 

Dolce!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora