Capítulo 37

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Lancelot

Kristen parecía sentirse nerviosa, ella quería hablar conmigo, supongo que por lo sucedido en la mañana, de eso me dí cuenta pero mi tío Interrumpió ese momento y ella aprovecho la oportunidad de huir

Así que regrese en busca de los demás y para mí sorpresa, el idiota de Tristán se encontraba ahí también, lo que me faltaba

—¡Hola Lancelot! ¡Que gusto verte— Expresó Tristán

—que hay... – Respondí

—!Lancelot!- Expresó Percival, aunque su mirada parecía buscar a alguien más— ¿Dónde está Kristen?

Tristán observó con curiosidad a Percival

-¿Conocen a Kristen?

—¡Siii! ¡Ella fue quien me trajo a Liones junto con Lancelot!— Respondió Percival

-¿Es verdad eso?— Preguntó Tristán

-Si, es verdad, Kristen fue mi guía en todo momento— Respondí con algo de indiferencia

—Eso si que es sorprendente, no creí que alguien como ella pudiera hacer algo bien— Expresó con burla el idiota de Chion

-No veas tu reflejo en ella, a diferencia de ti, ella si es inteligente- Respondí

Podía notar la incomodidad de Tristán al haberse enterado de esto, cosa que me daba igual

Al saber que el cuarto ginete había escapado dispuse a dirigir la búsqueda, mandando a los demás en distintas direcciones

Yo por mi parte, preferí ir solo en la dirección que sobraba

No sin antes tener una ligera charla con ese tonto, luego de esto, caminé por las calles, pero en lugar de buscar a ese tipo, sólo me fui a sentar en la orilla de lo que parecía ser una pequeña explanada a lo alto de una torre

El cielo nublado dejaba caer una ligera brisa y mis pensamientos estaban perdidos en ella, Kristen

¿Que era lo que quería decirme exactamente? Aunque admito que su voz fue muy suave y difícil de entender, podía leer sus pensamientos ya que a ella se le olvidó activar el hechizo del maestro Gowther

Había sido mi primer beso y recordarlo me ocasiona un revoltijo en todo mi cuerpo

-¿A dónde carajos andarás?- Murmuré de la nada

En ese momento escuché la voz de una niña a mis espaldas

-Ve a casa niña y descansa, si no duermes nunca creceras...- Expresé a lo que ella repitió lo último al mismo tiempo que yo, esto me sorprendió bastante

Una niña con cabello entre rojizo o cereza, se acercó a mi con total confianza

-¿Pero... Quien eres tu?...

Ella sólo se subió al pequeño muro donde me encontraba sentado y se paró como si nada mientras me observaba

Esa extraña sensación de que en algún lugar la había visto

Caí en tu mundo...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora