—¡¿Qué?!— fue lo único que salió de mi boca—. Se puede saber el porqué, quien lo denuncia, necesito detalles.
La escuela estaba atestada de gente, nadie estaba en su salón recibiendo clase y ningún profesor dándola. Todos estaban allí, viendo como estaban esposando a Sebas.
Vi a Tayler que se acercaba a toda velocidad, junto a alguien... no distinguía bien quién, hasta que... ¡Maldición! Cuando Paul esta con Tay es porque las cosas se van a poner peor. Ambos parecen los hombres de negro juntos.
Tayler estaba a mi lado mientras Sebastián forcejeaba contra los policías.
—¿Que sucede? —preguntó Paul con una voz demasiado grave. Vaya, hasta a mí me intimidaba.
—Paul quieres ayudarme, esto hombres... ¡No suéltenlo! —empecé a empujar a los policías.
—Señorita es mejor... —empezó a decir uno de ellos, pero intervino Tayler.
—¿Es mejor que? —dijo Tayler desafiante.
—Es un asunto policial —dijo uno de ellos—, así que es mejor que su protegida no se meta.
—¡Sebas! —dije poniéndome en frente de él, antes que lo metieran a la fuerza en la patrulla.
—Ángel escúchame, todo estará bien ¿sí? No te preocupes —dijo poniendo su frente sobre la mía—. Todo estará bien Savi lo prometo, solo no te involucres en esto.
—No me pidas que no haga nada porque sabes que no me quedaré con los brazos cruzados.
—¡Savannah por favor! —me dejó mientras lo introducían en el auto.
Sebastián le lanzó una mirada a Tayler, y Paul se fue a la comisaria.
—Quiero ir, voy a ir con él —sentencié.
—Savannah, sabes perfectamente que no harás nada allí, y tu ira, y tu rabia y tu deseo por controlar todo, solo empeorarán las cosas, Paul se fue con él, si te digo que todo estará bien, créeme.
—Tayler.
—Tayler nada, esperaremos aquí hasta que Paul nos de alguna noticia ¿esta bien? —Asentí, no podía hacer más nada, quería llorar—. Savannah necesito oírte.
—Está bien Tayler—. Susurré.
Varios vigilantes empezaron a escoltar a los alumnos hasta sus respectivas clases hasta que llegaron Emma y Nat.
—¿Que sucede, por qué todos estaban afuera? —pregunta Emma, ignorante de la situación.
La miré compasiva, no podía hablar.
—Savi —me habló Nat. Abrió la boca y empezó a mirar a su alrededor—. Savi ¿dónde está mi papi Sebas? —me preguntó receloso, estaba esperando cualquier cosa que no fuera una mala noticia.
—Se lo llevaron. La policía estaba esperando a Sebas cuando llegamos a la prepa. Detuvieron a Sebas, Nat.
Varios segundos después Nat tiro los cascos con fuerza al suelo y empezó a maldecir y a golpear las columnas de las afueras de Columbus.
— ¡Grey! ¡Grey! ¿Quieres calmarte? Ve a tu clase —dijo Rider.
—¿Que me calme? ¡¿Que me calme?! —Le dijo Nat gritándole al director—. Fue a mi mejor amigo, a mi hermano a quien se llevaron y usted sabe, usted sabe muy bien que eso director Rider no es, para nada bueno. —Terminó de hablar jadeando, gracias al esfuerzo que había hecho minutos antes.
Tayler estaba hablando por teléfono y Emma se limitó a abrazarme. Al final decidí irme a la oficina del director con el trío siguiéndome: Nat, Emma y Tayler quien seguía hablando por teléfono y haciendo unas llamadas.
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Perfectamente Imperfectos
JugendliteraturA veces no es suficiente teniéndolo todo, a veces la palabra "todo" no abarca lo que realmente queremos. Savannah Black lo sabía, lo tenía claro. Una chica que precedía lo perfecto ¿Cómo termina enamorándose del chico más imperfecto? Lo perfecto est...
