¡Quiero moverme!
Tengo que hacer un esfuerzo, estoy entumecida, parezco una momia.
Un hambre atroz hizo que abriera mis ojos y una oscuridad cegadora fue mi primera vista.
Inmediatamente sonreí, porque por la misma razón que entré aquí, es la que ahora me está salvando.
¡Comida!
Un reloj de pared me ubicó en el tiempo.
2:28 am. Diciembre 29
¡Mierda!
A dos días que se termine este año.
Un dolor punzante recorrió mi cuerpo cuando hice un leve movimiento para sentarme. Si, tenía hambre, y tenía ganas de ir al baño. Diez minutos después estaba sentada con mis manos en mi cabeza, sentía que me iba a explotar.
No me había dado cuenta que alguien estaba conmigo, una imagen femenina se situó en mi campo de visión. Traté de buscar algo que me ayudara a ir al baño, quien sea debe de estar muy cansada.
Apenas me moví, escuché su voz.
—¿Savi? Oh por Dios, al fin —El momento que Emma deje de gritar, ese día el mundo se para.
—Emma, ayúdame por favor —le pedí.
Fui al baño, y pensé, pensé, tenía que pensar y no me estaba concentrando. Con Emma aquí, podía convertirme en la mejor actriz de Brodway.
Salí del baño, dando pequeños pasos. Papá fue el primero en abalanzarse sobre mí.
—Cristo Redentor, gracias —dijo el hombre de mi vida regándome besos por mi cabello.
Él estaba ahí, pero simplemente no podía verlo, me caía con mi mentira.
—Papá... ehm, ¿Qué se supone que hago aquí?
El rostro de todos cambio totalmente. Vi como Sebastián palidecía.
—¿Qué es lo último que recuerdas Savannah? No, mejor dicho. Para ti ¿Qué fecha es hoy? —Sam hablaba escéptica y yo trataba de recordar las clases de teatro y actuación que recibí en Italia.
—Pues... supongo que debemos ponernos de acuerdo con el proyecto Emma, aunque todavía falta más de un mes y medio para que se termine el año y pues —me detuve—, todavía tenemos en el mes de enero.
La boca de Emma cayó al suelo, y papá se pasó una mano por el pelo con desesperación. Tayler se acercó a mí y me ayudo a sentarme.
—Savannah, observa la fecha —me dijo el guardaespaldas señalando un reloj que ya había visto antes.
Mi reacción terminó por confirmarles que no estaba mintiendo.
Sebastián empezó a sollozar y papá tuvo que ayudarle a sentarse y Sam rápidamente le pasó un vaso de agua.
—¿Quién es él? —le susurré a Emma y todos voltearon a verme.
—Savi, él es alguien muy, muy especial para ti, de hecho es el primero que está en nuestra lista.
—¿Qué lista de qué hablan? —casi pude oírle, casi.
—Es nuestro proyecto —dije secamente.
Entró un neurólogo quien me chequeó y dedujo que sufría de amnesia retrograda. Que será fácil para mi recordar en unas semanas con fotografías del ultimo mes y visitando los lugares a los cuales he asistido. Después de unos minutos se retiró, y luego de que papá peleara con él por fin accedió a darme de alta mañana por la tarde solo si mis consultas se volvían más constantes.
ESTÁS LEYENDO
Perfectamente Imperfectos
Teen FictionA veces no es suficiente teniéndolo todo, a veces la palabra "todo" no abarca lo que realmente queremos. Savannah Black lo sabía, lo tenía claro. Una chica que precedía lo perfecto ¿Cómo termina enamorándose del chico más imperfecto? Lo perfecto est...
