—Entonces... ¿Tayler está detrás de todo esto? —susurré paralizada, la sonrisa de Camila me estaba mareando.
—Obvio que Tayler está detrás de todo esto, los dos estam... —se calló, se escuchó como alguien subía las escaleras apresuradamente. Me iba a lanzar a pedir ayuda pero Camila fue más rápida, apagó la bombilla y nos volvimos a sumergir en una oscuridad absoluta. Sacó una pequeña linterna y la encendió. La luz era baja pero aun así pude ver como su cara se llenaba de preocupación y me hizo una seña de que me callara.
Junte mis cejas en una expresión que le diera a entender que no estaba razonando absolutamente nada. Tomó mi mano y me llevó atrás de unos estantes.
—Pase lo que pase, no te muevas —me susurró, viéndome a mí y luego a la puerta. Se paró en frente de mí, sacó su arma y apuntó a la puerta. Se vio la luz de una linterna moviéndose de un lado a otro, escuché como Camila respiraba pesadamente, y tomó con más precisión su glock. Las personas del otro lado se fueron y yo no sabía si respirar de alivio o gritar porque se habían ido.
Camila me vio y separó unos cuantos libros que daban paso a una puerta escurridiza, la puerta parecía un cuadro, para pasar por ahí debías obligatoriamente subirte a algo. Me hizo una seña de que pasara primero y atada al miedo lo hice, el corredor era un tanto ancho, le di espacio y luego de subirse acercó un estante y cerró la puerta.
—Sígueme —me dijo en voz baja.
Gateamos por el corredizo de metal y luego saltamos a un cuarto que no tenía ni ventanales, ni puertas, ni nada.
Ahora si me vi perdida.
Encendió una lámpara que iluminó el lugar. Había varias cajas y dos sillas de madera en la pequeña habitación. Me tendió una silla e hice lo correspondido, estaba cansada.
—Debes de cambiarte —me tendió una bolsa que poseía una sudadera, un mono y unas tenis.
—No voy a hacer nada de lo que me digas Camila —soné más calmada de lo que estaba.
—Savannah, por favor.
—¿Tienes el cinismo de pedirme algo? ¿Crees que es fácil tolerar todo esto? Y no hablo de ti, hablo de Tay... yo jamás pensé que el... —sentí como las lágrimas corrían por mis mejillas.
—¿Quieres calmarte? Tayler está detrás de todo esto porque te estamos cuidando Savannah —Camila estaba exasperada.
—¿Qué?
—No hay tiempo para dar respuestas, solo necesito que te cambies, por favor.
Me cambie rápidamente y la observe.
—Ya, listo. Ahora haya o no haya tiempo vas a darme las respuestas que necesito —sentencie y ella bufó.
Se sentó en frente de mí y me pasó un botellón de agua.
—Toma, bebe, la necesitaras.
—No me evadas el tema, y habla Camila.
—Está bien, pero toma agua Paul me ha dicho que te cansas demasiado, y ya lo confirmé —abrí la boca, ¿Paul también está detrás de todo esto?
—Primero no vuelvas a decirme Camila, mi verdadero nombre es Camren. Soy Camren Gómez, agente y espía encubierta de la FBI.
—Espérame, no... ya, un momento... ¿Qué? —estaba en shock ahora sí.
—Hablaremos solo hasta que Tay me dé la señal de que podemos salir de aquí.
—Camil... Camren —me trabe—. No estoy entendiendo y ¿Dónde está Tayler? Y... Sebas... —susurré angustiada.
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Perfectamente Imperfectos
Teen FictionA veces no es suficiente teniéndolo todo, a veces la palabra "todo" no abarca lo que realmente queremos. Savannah Black lo sabía, lo tenía claro. Una chica que precedía lo perfecto ¿Cómo termina enamorándose del chico más imperfecto? Lo perfecto est...
