Madrugada
Martes
Día 19.
Sebastián
No podía dormir, no podía dejar de pensar en su sorpresa. Dios mío ¿Qué hice yo para merecer que pusieras a mi pequeña en mi destino?
«Definitivamente necesitabas a alguien que te diera a conocer otro estilo de vida y te guiara a un camino el cual tu sabías que existía pero te habías rehusado a seguir».
Mi mente poco a poco se apiadaba de mí, ya no era tan pesimista como antes.
La sorpresa sí que fue una gran sorpresa. Savannah recordó lo que le dije cuando estábamos en el The Condor Hotel. Recordó a mi pequeña novia.
Habíamos pasado por un edificio, por uno de los lugares más lujosos de la ciudad. El edificio era ancho pero bajo, contaba de unos tres o cinco apartamentos. Curiosamente puede llamar la atención de cualquiera puesto que el edificio era totalmente negro mate. Igual que el auto de Savi.
No le di importancia y continué pensando en su sorpresa.
"No te olvides de los detalles, porque los detalles jamás se olvidan"
Esas fueron sus palabras cuando nos estábamos estacionando en Oncolygy Care, community Strong. La casa hogar de mi pequeña novia, tenía tiempo que no la visitaba y no sabía que Black House había dado una donación para los niños con cáncer que se encontraba en al oeste de Brooklyn, al cambio este, estaba más al centro, un poco lejos de la escuela.
Seguía con la boca abierta cuando me dijo que habían trasladado a Hillary hasta aquí, y que doctores egresados de las mejores universidades con admirables postgrados estaban tratando a mi niña desde hace unas semanas.
Esto es increíble.
Cuando entramos le dimos nuestros datos a una recepcionista con linda sonrisa y uniforme de enfermera con dibujos de caricaturas en su camisa rosada.
—Señorita Black. Por favor pase, nos habían avisado de su llegada —dijo mirándonos a ambos—. No sabíamos que iba a venir acompañada, pero no hay problema. El joven es su...
Y eso a ella que coño le importaba. Me estaba mirando de una forma que me estaba crispando.
—Soy su novio —terminé de aclararle la duda sonriendo forzadamente.
Se limitó a carraspear y a bajar la cabeza, por mi parte rodee los hombros de Savannah con mis brazos.
El pasillo ancho, iluminado perfectamente nos daba una perfecta visión de ver a varios lados, lugares recreativos con niños con diferentes tipos de cáncer, jugando o si bien en estado de recuperación de su quimio o radio.
Ver a esos ángeles carecientes de cabello, sonriendo con una luz de esperanza brillando en sus ojos hace que odie más al mundo cada minuto que pasa.
Niños que no tienen la culpa de nada, que no decidieron venir a este asqueroso mundo vienen a sufrir de esa forma tan maldita. De nuevo me encontraba tomando prejuicios contra el destino y culpando a Dios por las desgracias.
¿Por qué coño un delincuente, un violador o un desgraciado que lo que hace es joder no sufría de esto? ¿Por qué estas pequeñas criaturas y no ellos? Una persona mala y vacía necesitaba sufrir para que supiera el valor de lo que es despertar con vida y ver la luz del sol una vez más, con la incertidumbre de no saber si al día siguiente tendrás la misma oportunidad.
Una persona mala... como yo.
Entramos a un lugar sumamente espacioso con aproximadamente ocho niños que jugaban. El lugar era muy colorido, demasiado alegre. Y una vez más, a pesar de todo, las sonrisas de los niños iluminaban cualquier aire de tristeza que pudiera ocasionarse en el lugar.
ESTÁS LEYENDO
Perfectamente Imperfectos
Genç KurguA veces no es suficiente teniéndolo todo, a veces la palabra "todo" no abarca lo que realmente queremos. Savannah Black lo sabía, lo tenía claro. Una chica que precedía lo perfecto ¿Cómo termina enamorándose del chico más imperfecto? Lo perfecto est...
