Maratón 1/3
Las semanas pasaron rápido, después del entierro de Hilary algo en Sebastián cambió, no entendí muy bien su reacción, pero estoy dispuesta a esperar, es como él me lo dijo; tendremos que irnos conociendo poco a poco. Necesito que me explique cosas que aún no logro descifrar.
Estaba en clase de literatura, teníamos que hacer un ensayo en pareja y mi humor se puso peor cuando el profesor nos avisó a Jared y a mí que teníamos que trabajar juntos.
Salimos a la cafetería y Emma estaba sentada en la mesa de siempre con Cameron. Estaban peleando.
—Hola chicos ¿Qué pasa? —pregunté sentándome, poniendo mi bandeja en la mesa.
—Que te cuente Emma —dijo Cam mirándola de soslayo.
—Voy a ver a Nat este viernes, y necesito que me explique unos... rumores que andan rondando —mientras Emma hablaba, veía cierta esperanza y confianza en que los "rumores" no fueran ciertos.
—Emma, viven en Brooklyn, estamos en Manhattan ¿en serio los chismes corren de esa manera? —dije a la defensiva.
—Es lo mismo que le estoy diciendo a Cameron. La gente se dedica a hablar sin saber nada.
—El día que nos vimos aquí, que el director Garden nos llamó —dijo Cam exasperado—, me fui corriendo a Queens y ¿a que no adivinan? Estando allá ya todo el Servantes se había enterado de que ¿Cómo es que Sebastián y tu son novios hace un mes y en el colegio dicen que tienen ya casi tres meses? —lo miré sin saber que decir— ¿Ves?
Mierda.
—Los chismes son de niños, pero estos rumores dejan de ser infantiles cuando se tratan de ellos y las involucran a ustedes —Cam se pasó una mano por el pelo—. En serio chicas yo no tengo nada en contra de ellos pero...
—¿Ellos? —dije confusa porque si Sebastián está metido en esto entonces las cosas cambian. Confío en mi novio sí, pero también sé de lo que es capaz.
Nadie conoce a nadie lo suficiente como para decir de lo que es capaz o no de hacer, solo las personas conocen sus límites, pero conozco el carácter de mierda y los malditos impulsos de Sebas como para saber que cualquier rumor, acera de él, es muy malo.
—Si esta Nat también esta Sebastián en el paquete —dijo Cam como si fuera algo obvio.
—Esperen, pueden decirme de que rumor hablan, porque no entiendo.
—No importan donde estemos si personas de aquí van hacia donde están ellos —dijo Emma mirando un punto fijo en el vacío.
—¿A qué te refieres? Quieren terminar de hablar, joder —ya me estaba empezando a desesperar.
—Noches en las que tú y yo nos dedicamos estudiar, que no sabemos nada del mundo que no sea graduarnos... para ellos, no es lo mismo. Bares, alcohol, chicas... como Camila y sus amigas, Maddie... —Emma me miró—. Estamos aquí Savi, y ya no sabemos qué pasa en Brooklyn.
No, es decir, Sebas me ha demostrado mucho como para serme infiel.
—Emma creo que debemos de esperar y aclarar el asunto, debemos de confiar en ellos.
Cam resopló.
—Chicas soy hombre y por algo se los digo, el hecho de que ustedes sean la legal no significa que sean las únicas en la vida de un tipo.
Cam ya no lo soportó y se fue. En todo caso era cierto, él era un chico y sabía por qué decía las cosas.
Las ventajas de tener amigos hombres.
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Perfectamente Imperfectos
Novela JuvenilA veces no es suficiente teniéndolo todo, a veces la palabra "todo" no abarca lo que realmente queremos. Savannah Black lo sabía, lo tenía claro. Una chica que precedía lo perfecto ¿Cómo termina enamorándose del chico más imperfecto? Lo perfecto est...
