Savannah
No sé que día era, pero había algo en mi boca que me estaba estorbando, parecía un tubo. Había un sonido que no paraba y me estaba empezando a molestar. Luego caí en cuenta que estaba en un hospital, porque ese mismo sonido lo escuché días atrás.
—¡Se puede saber por qué coño mi hija no despierta! Por favor princesa, vamos amor quédate conmigo —papá besó mi mano, quería apretársela pero no podía, eso solo confirmó que estaba en la clínica.
—Oh vamos Spen, sabes que es una chica fuerte, necesitas descansar amor —Sam era la persona mas tierna y dulce de este mundo.
—¿Dónde está? ¡Quítense, déjenme pasar! —acaso ese era...
¡Aquí, estoy aquí!
Pero yo sigo molesta con él. Me engañó con Maddie, estuvo con Camila, luego va y se droga y después me echa de su vida como si nada, y yo queriendo arreglar las cosas.
«¿Te engañó con Maddie? No sera que te engañaste tu misma»
Hasta inconsciente estoy consciente, maldita sea.
—¿Por qué no despierta? —escuché su voz, pero aún seguía molesta, quería irme con papá a pasar navidad en Buenos Aires.
—Eso es algo que yo también quisiera saber. Tayler, maldita sea puedes explicarme por enésima vez que pasó esa noche —papá estaba molesto, pero por qué, si yo ya me quería parar.
—Savannah salio de su edificio, dejo el celular por lo que los códigos de rastreos me confirmaban que seguía dentro del pent house, pero luego paso su tarjeta de crédito que me revelo que había salido de allí.
Esperen, eso no lo recuerdo.
—¡¿A comprar que?! Por qué carajos mi hija tiene que ser tan inconforme —le iba a dar un ataque.
—Spencer quieres calmarte, porque me estas poniendo nerviosa cielo.
—No, amor, escucha, deberías de ir a casa a descansar, lo menos que quiero es que te estreses Sam. Ve a casa y descansa, yo estaré bien.
—Tu de verdad sigues pensando que yo dejaré al padre de mis hijos aquí solo ¿cierto?
«Sus hijos»
Estaba saltando de la felicidad.
—Además —prosiguió Sam—, tu que crees que pudo comprar Savi a esas horas.
¡Comida!
—Comida —respondió Tayler cansando—. Compró varias cosas y salí corriendo a donde había hecho la compra. La vendedora me dijo que había tomado hacia el final de la calle y se había ido por un callejón.
—Tomando atajos... es que acaso Savannah no ve suficientes películas para saber que no debe tomar atajos, porque sinceramente toda mi habladera y mis consejos no sirven para una mierda.
—Spencer no puedes decir eso —ahora habló mi Sebas—, estando allí, así, debes darte cuenta que has hecho un gran trabajo. Tu niña es toda una mujer.
Quería gritarle, estúpido manipulador.
—Si lo sé, es que, está así desde hace 10 días, ya casi es año nuevo y esta ahí, estas han sido las peores navidades de nuestras vidas —dijo en tono apagado.
¿Qué? ¡Casi año nuevo!
—Ella estaba peleando con ellos —habló con un hilo de voz—. No sé como llegue ahí, yo solo, es que todo esto es mi culpa, yo... yo no debí...
—Oh vamos Sebas, no llores, ella se pondrá bien, ya verás —Sami lo estaba consolando.
—Sam —dijo ahogando un grito—, esta en coma. Realmente crees que despertará, porque estoy perdiendo la fe, es que... cada día que pasa parece un siglo.
—Ya, cálmate Sebastián, ¿tu como estas, tu herida? —habló papá, con un hilo de voz.
¡Estaba en coma hace diez idas, me había perdido la navidad, casi era año nuevo, no recuerdo un coño y Sebas esta herido!
¿Como demonios paso esto?
—No importa, estoy bien, o eso creo.
Quería moverme, era como si mi cerebro estuviera dormido, aunque bueno, no del todo.
Rebusqué todas mis fuerzas para hacer algo, y solo conseguí mover mi dedo indice.
Bien.
Joder, que desesperante no tener el control.
—Llamen a los doctores, Savannah reaccionó. —chilló Sam.
—¿Segura, cuando? Yo no vi nada amor —dijo papá poco convencido.
—Savi, princesa —me habló Sam—, si me estas oyendo vuelve hacer lo que hiciste ahora, anda.
¡Vamos Savannah!
Ahora no moví uno solo sino dos, ese si era un avance.
Escuché como sonó la puerta y segundos después volvió a sonar.
—Doctor Brooks ¿alguna novedad?
—Pues si —dijo Sam.
Volví a mover mi mano.
—Vaya, esto si es un avance, veamos como va su respiración y si es capaz de respirar por si sola.
¡Gracias a María, Jesús y José!
Me quitaron el maldito tubo sentí unas cosas en mis fosas nasales que me daban oxigeno, fue como si hubiera corrido un maratón y me dieran aire extra.
Me acordé de Hilly ¿sera que ya la habrán operado?
—A la señorita Black le inyectaron una dosis muy alta de Clonazepam, un fármaco que actúa sobre el sistema nervioso central que, en dosis muy altas produce una serie de efectos secundarios. El coma es uno de ellos, gracias a Dios la trajeron a tiempo y pudimos controlar la sobredosis contrarrestándola con Flumazenil —el doctor suspiró—. Debemos de ser cuidadosos con las dosis, un miligramo de más y podríamos matarla.
Eso no era necesario que lo dijera.
—Han sido diez días de incertidumbre —continuó el especialista—, lo bueno es que ya salió de coma, y podremos sacarla de cuidados intensivos, ahora solo falta que despierte.
—Muchas gracias Brooks —habló papá.
—Es mi trabajo, es importante que el neurólogo este presente cuando despierte, puede que haya sufrido una especie de amnesia.
Pero si yo me acordaba de todo, excepto de lo que pasó ese día.
Aunque saber eso, podría ser beneficioso, tal vez si me autoconvencia de que el último mes no ha existido para mi, podría borrar a Sebastián de mi cabeza, aun así si es mentira. El no me quiere en su vida, y yo hice lo que estaba en mis manos para hacerle ver que por muy imperfectos que fuéramos podríamos hacerlo tan especial como perfecto.
Pero aquí la pregunta.
¿Seria capaz de fingir amnesia?
¿Seria capaz de fingir que nada pasó?
ESTÁS LEYENDO
Perfectamente Imperfectos
Fiksi RemajaA veces no es suficiente teniéndolo todo, a veces la palabra "todo" no abarca lo que realmente queremos. Savannah Black lo sabía, lo tenía claro. Una chica que precedía lo perfecto ¿Cómo termina enamorándose del chico más imperfecto? Lo perfecto est...
