Savannah
Estaba demasiada cansada, ya entendía de donde provenía mi cansancio pero no me podía dejar ir, no así, no tan fácil. Necesitaba ver a James, la camioneta llevaba horas andando, supe que me estaban sacando de la ciudad, fue un viaje demasiado largo. En la camioneta nadie hablaba, solo se escuchaba el jadeo de nuestras respiraciones. Cuando por fin llegamos, ya no supe a qué atenerme.
Unas pronunciadas montañas se alzaban ante la vista, la ofuscación hacia el paisaje más terrorífico, no había indicio de que el sol saliera, no por ahora. Inspeccioné un poco más, vi a mi alrededor y el bosque envolvía todo el lugar, la luna se reflejaba en el... agua. Un poco más allá alguien encendió una bombilla y entonces la perspectiva por fin tuvo un poco de sentido. Una cabaña, deteriorada, se encontraba al otro lado del bosque. Varios hombres estaban a mi lado, aun encapuchados y se oyó el zumbido de un motor.
Cinco minutos más tardes me estaban montando en un bote, íbamos cuatro personas en el pequeño espacio, vigilándome, observando cada uno de mis movimientos. Gracias a luz de la luna, vi cómo se formaban las pequeñas olas gracias al motor de la lancha, voltee a ver hacia dónde íbamos yendo. Otras personas, con el mismo traje se distinguían a lo lejos. Volví a voltear mi mirada y vi otro bote embarcando hacia donde nos dirigíamos. El frío se coló en mi ropa, me llegaba hasta los huesos, pero no me importó, por un momento imaginé lanzarme al agua, pero no sabía en donde me encontraba.
—Ni lo pienses —habló uno de ellos, tal parece que leyó mis pensamientos. Me arrope a mí misma con mis brazos y toqué mi pequeña medalla. Esa misma que siempre llevaba encima y jamas me quitaba, esa que papá me dio cuando tenía diez años.
Llegamos al otro extremo y me empujaron hacia el interior de la cabaña, su exterior no era de admirar. La madera podrida crujía solo con el suspirar del viento, su estructura se veía insegura, y su techado a punto de caerse. No me habían atado ni forzado nada, sabían que no estaba armada. El interior me dejo impactada, de hecho parecía acogedor. En el centro había una enorme chimenea, la sala de estar estaba compuesta por una mesa en su centro de madera y muebles a color. No había ventanas, no era capaz de moverme pero mi mirada volaba a todas partes. Vi una pequeña cocina por el corredor izquierdo, al fondo había una puerta. Observe unas escaleras que daban a un sótano y otras que daban hacia el piso de arriba.
«Yo iré directo al sótano», pensé.
Se escucharon pasos en el piso de arriba y luego observé como dos personas bajaban. A mitad de escaleras vislumbre con que el primer hombre no iba vestido como los demás, llevaba un jean y zapatos deportivos. Cuando bajo las escaleras, quería morirme. Esto no podía ser.
—Hans —ni decirlo me hacía creerlo.
¿Qué hacia el aquí?
—Pero si ya llegó la princesa... —su tono de voz, su mirada, su actitud... todo el me perturbó, me puso en alerta, me incomodó e incluso me puso nerviosa. No solo parecía un extraño, sino que también parecía un lunático, un maldito enfermo.
—Vamos a llevarte a tu recamara mi cielo —es que no me salía nada, sabía que si hablaba le iba a decir de todo corazón que se fuera al diablo.
—Vaya, vaya, pero si hace unos días estabas reluciente con tu pedazo de tela negra de marca en la subasta —esto ya era demasiado.
Julius Lewis está detrás de las amenazas. Entonces Jared también lo sabía.
Alterne mi mirada en ambos, por qué coño ellos tenían que estar detrás de las amenazas, cuál era el motivo, la razón. Sabía que había más gente detrás de todo esto, y en el fondo no quería averiguarlo porque así como esta Hans, esta Julius y sin poder creerlo había una posibilidad de que Jared también fuera cómplice, sabía que todo aquel que estuviera en esta pandilla había tenido la confianza, ya sea la mía o la de mi padre.
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Perfectamente Imperfectos
Teen FictionA veces no es suficiente teniéndolo todo, a veces la palabra "todo" no abarca lo que realmente queremos. Savannah Black lo sabía, lo tenía claro. Una chica que precedía lo perfecto ¿Cómo termina enamorándose del chico más imperfecto? Lo perfecto est...
