Capítulo 2.

14.5K 403 16
                                        

Me giro instintivamente hacia atrás buscando al chico sentado en la última fila. Mis ojos se encuentran con los suyos y me vuelvo a girar. Suelto un bufido de mal humor y miro hacia abajo dejando mis ojos clavados en la mesa. Intercambio una mirada de circunstancias con Andy, que le ha tocado compartir con el pequeño chico de gafas, mientras que la profesora Green concluye la lista - y por último Wells Sarah y White Janet, taquilla 152. Pasaros mañana en pareja por conserjería para que os den el juego de llaves del candado. Eso es todo, nos vemos mañana chicos.- acaba mientras todos salen del aula haciendo un desmadre increíble. No sé cómo nos aguanta a todos.

-¿Eres Gerorgia?- siento detrás de mí mientras Andy y yo salimos por la puerta. Me invade un placentero olor a canela, me giro y allí está ese tal Adam. Es más alto de cerca.

-Sí, Gi, por favor.- digo impasible.

-Vale Gi, pues ¿mañana te veré en conserjería para ir a por las llaves? - hace un efusivo hincapié en Gi, sonríe y se revuelve el pelo con la mano de nuevo.

-Qué remedio. - formo una sonrisa irónica en mi rostro, me doy la vuelta y alcanzo a Andy que no se ha dado cuenta de la escena, y dejo atrás al chico con cara de confusión.

¿Otro tipo sonriendo adorablemente? Estoy harta de que a pesar de mis esfuerzos por ser una chica solitaria la gente se empeñe en ser sociable conmigo. No quiero, me gusta estar sola y me cabrea que ahora tenga a alguien más sonriéndome. Ya tenía bastante con los de mi curso y ahora tiene que aparecer este personaje de pelo rizado. Pero no tengo por qué llevarme bien con él, tan sólo compartimos taquilla y estoy segura de que no coincidiremos mucho. Decido que mi relación con él se basará en un simple pásame el libro del fondo o incluso, si puedo evitarlo, ni eso.

Durante el camino de vuelta en autobús pienso en ésta tarde. Nathan no estará a la hora de comer porque trabaja, llegará sobre las ocho de la tarde, lo cual es genial para mí. No tengo trabajo del colegio todavía, así que esta tarde la puedo emplear en hacer básicamente nada. Me la pasaré en Tumblr, tal vez lea un rato o quizá duerma. Me dará tiempo a hacerlo todo hasta la hora de cenar.

Bajo del autobús, entro en nuestro apartamento y me estiro en la cama. Sonrío. Tengo una tarde entera sola para mí y mis pensamientos.

Siento el teléfono, me despierto y veo que me he quedado dormida sobre la cama toda la tarde. ¿Toda la tarde? ¿Tan cansada estoy? Corro hasta la sala de estar y cojo el teléfono. Había olvidado que mamá llamaría hoy, quizá debería prestar más atención a las cosas que me dice Nathan, me digo a mi misma divertida.

-Hola mamá- la saludo mientras descuelgo. Me pregunta por el primer día de clase, por los "amigos" e insiste con el "os echo de menos, os quiero en Irlanda para navidades". Charlamos un buen rato hasta que reparo en que Nathan estará al caer y que me toca hacer la cena. Me despido de mi madre y me dirijo a la cocina. No sé qué hacer. ¿Frankfurts? Eso bastará.

Al cabo de un rato me encuentro en la mesa de la cocina con mi hermano intentando entablar una conversación conmigo a la vez que cenamos. Me divierto viendo cómo se enfurece porque le contesto con simples monosílabos. Mastico poco a poco y procuro beber mucha agua. Acabo dejándome el final del panecillo y recojo mi plato - Me voy a la ducha, Nathan.- digo.

-¿Ahora? ¡Has tenido toda la tarde! Yo también tengo que entrar, así que date prisa, ¿quieres?

- Lo sé, pero me gusta hacerlo ahora. - sonrío divertida y me dirijo a la ducha. Me quito la ropa y enciendo el agua. Mientras se calienta cojo la báscula y mis pies rozan la superficie de cristal. Cuando el número aparece, en mi mente se oyen esas familiares palabras, esto está mal. Ahora entro a la ducha, el pelo me roza la cintura y el agua cálida me moja la piel. Me agacho e introduzco dos dedos de mi mano derecha en la garganta. Mal estar, lágrimas, oscuridad y en unos minutos ya no he cenado. Dejo que mi mente viaje a un lugar mejor a la vez que cierro los ojos y en mi mente se oye, 'vuelves a empezar Gi'.


Thin skinDonde viven las historias. Descúbrelo ahora