Antes de salir, te detuve.
—¡Sam espera! Necesitas dinero para trasladarte —saqué unos cuantos Euros.
—No es necesario Esteban.
Partiste.
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SAM II©
NouvellesDías de ensueño. Noche estrellada. ¿Cómo apaciento tu alma angustiada?. Quiero parar el recuerdo que envenena tu felicidad y la mía. Cuán hermoso será el día en que juntemos nuestros destinos. Es tan bella la llegada. Pero aún más lo es el camino. D...
