—¿Ya llegamos? —se quejó Avery desde el asiento trasero.
Anastasia rio y pasó la página de su última novela.
—¿Qué demonios estás leyendo? —preguntó Avery cuando nadie le respondió.
—Nada que te gustaría —respondió Anastasia.
—Oh, ¿es como un clásico de mierda?
Anastasia levantó el libro, mostrando la portada.
Avery se inclinó para echar un vistazo.
—Eh, nunca había oído de él.
—Lo sé.
—Leí otras cosas, Anastasia. ¿De acuerdo? Sabes tan bien como yo que soy la persona más inteligente en este auto.
—No es un auto. Es una camioneta —corrigió Dylan.
—A Dylan no le gusta cuando llamo auto a su camioneta —dijo Avery a
Anastasia—. ¿Qué diferencia hay?
Anastasia sacudió la cabeza y siguió leyendo.
Era su primera lectura oficial de
verano, y deseaba que Avery la dejara tranquila.
Los exámenes terminaron hacía
una semana, y todos decidieron escapar a la playa.
Ella y Avery estaban agotadas
de la escuela.
Christian necesitaba un respiro antes de que sus cursos de verano
comenzaran.
Dylan estaba harto de que las personas que visitaban su tienda
salieran con las manos vacías.
Avery resopló.
—¿Por qué las chicas van siempre en la parte de atrás?
—Nena, sabes que no te trato como un ciudadano de segunda clase —dijo
Dylan—. Te puse detrás porque es el lugar más seguro.
Avery rodó los ojos.
—¡Anastasia! ¡Préstame atención! Estoy aburrida.
—Mira por la ventanilla —respondió Anastasia distraídamente.
Avery agarró su libro y lo arrojó en el maletero.
—¡Maldita sea, Avery!
—Oh, supéralo. Ellos viven felices para siempre. Eso es todo lo que necesitas saber —dijo.
—Dios, eres una perra molesta en este momento.
—Si las dos no paran allí atrás… —Christian advirtió.
Las chicas se rieron.
—¿Qué? —dijo Avery—. ¿Vas a darnos nalgadas como le hiciste una vez a Anastasia?
—¡AVERY! ¡No se supone que contaras eso!
—¿Le contaste eso? —preguntó Christian.
Se giró y miró a Anastasia.
—Amigo, ¿estamos hablando de nalgadas sexys y juguetonas o de azotes de estás realmente en problemas? —preguntó Dylan.
Christian lo ignoró.
Observó la boca de Anastasia moverse, formando las
palabras
—: Lo siento.
—Lo segundo —dijo Avery.
—Mierda —respiró Dylan—. ¿Están, como, en todas esas cosas de BDSM?
—Oh Dios mío —respondió Anastasia. Se volvió hacia Avery—. Te odio en
este momento.
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Grey El Profesor 2.
FanficSu relación ha sido expuesta, y ahora sus vidas han cambiado para siempre. Para Anastasia Steel, la adultez prueba ser frustrante e intimidante. Ella es una pequeña niña perdida, abandonada por su familia e inciertamente por su futuro. No cree que...
