Incluso borracha, Anastasia estaba lo suficientemente lúcida para reconocer la imagen en el espejo que le devolvía la mirada detrás de ella.
El rostro de kate lucía una sonrisa completa, una sonrisa estúpida y borracha en una chica quien involuntariamente invitaba a los problemas.
Y venían en manada.
Tres de ellos.
Grandes y rudos chicos quienes la rodeaban y pretendían encontrar sus bromas divertidas.
Anastasia sabía que kate asistía a la Universidad del Norte de Atlanta pero hasta el momento, había sido lo suficientemente afortunada para evitarla. No compartían clases y no la había visto ni una sola vez en el campus.
Era un poco sorprendente, sin embargo, verla en una fiesta de fraternidad.
Borracha.
Kate no era una buena cristiana pero Anastasia reconoció la cansada y cliché historia: un buen adolescente cristiano permanece lejos de los problemas hasta la universidad.
Luego enloquece.
—Michael, tal vez deberías ir ahí y conseguir esa chica —dijo Anastasia.
Tenía que enunciar sus palabras cuidadosamente para evitar el arrastre.
—¿Huh? —preguntó, ocupado con otra rubia en el sofá.
—Esa chica de ahí —apuntó Anastasia—. Kate.
—¿Quién demonios es kate?
Anastasia resopló y saltó del sofá.
Tropezó de lado y una chica fue lo
suficientemente amable para atraparla antes de que cayera.
—Gracias —murmuró , luego caminó lentamente y se estabilizó en la
esquina de la habitación donde Gracie estaba atrapada.
—¡Anastasia! —chilló—. ¡¿No amaaaaaas la universidad?!
—Es la droga —respondió Anastasia y los chicos se rieron.
Kate atentó para tener de regreso su atención.
—Anastasia y yo fuimos a la preparatoria juntas.
—Oh, eso es genial —dijo un chico—. ¿Son amigas?
—No realmente —dijo kate—. Es una clase de perra.
—Whoa —dijeron los chicos al mismo tiempo.
—Esh verdad —salió de la boca de Anastasia. ¿Qué carajo? Pensó. ¿Esh?
Los chicos chiflaron.
—kate, ¿puedo hablar contigo un segundo? —preguntó Anastasia, ignorando las risas.
—¿De qué?
—Es privado.
—Lo que sea que quieras decir lo puedes hacer aquí.
Anastasia se erizó.
—Preferiría no hacerlo.
Kate rio.
—Eres graciosa cuando bebes. Dices cosas tontas. «Esh» y «preferiría». Eres una inepta, Any.
El corazón de Anastasia se apretó.
No podía recordar la última vez que escuchó «Any» salir de la boca de kate. Incluso no podía recordar la última vez que había hablado con ella.
—¿Por qué estás bebiendo? —preguntó Anastasia.
Kate puso los ojos en blanco.
—Porque es una fiesta. Duh.
—Sí, sé que es una fiesta pero tú no bebes.
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Grey El Profesor 2.
FanfictionSu relación ha sido expuesta, y ahora sus vidas han cambiado para siempre. Para Anastasia Steel, la adultez prueba ser frustrante e intimidante. Ella es una pequeña niña perdida, abandonada por su familia e inciertamente por su futuro. No cree que...
