Especial Navidad #2

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Ya habían pasado meses de que nuestros amigos sabían sobre nosotros. ¿Cuántos? ¿Dos, tres? O quizá que algo más.Todo entre nosotros iba perfecto, muy pocas veces discutíamos pero las reconciliaciones era lo que más me gustaba. Con el problema que había tenido con mis padres al cabo de una semana ya habíamos solucionado todo y había regresado a mi casa. Siempre Vegetta era él que venía a mi casa, los padres de él aun no sabían lo nuestro, mis padres lo querían a Samu y ya se habían acostumbrado a vernos juntos, abrazados o dándonos besos.

Ya se había resuelto el problema con Alex pero aun así había momentos de tensión entre Vegetta y Alex. Más que todo porque Alex insultaba a Vegetta; Frank se ponía del lado de Alex mientras que Luzu estaba en un punto intermedio pero más veces defendía a Vegetta.
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-¿Eres gilipollas tío? ¿Cómo es que no te das cuenta Vegetta? Un tonto, eso es lo que eres.

-Eh Alex, es algo que a cualquiera le puede pasar –dije defendiendo a Vegetta.

-Tú lo defiendes porque ese imbécil es tú pareja, si no estarías de mi lado como antes lo hacías.

-¡Claro qué no! Solamente… no vuelvas a tratar mal a Vegetta ¿sabes?

-Willy, perdón que me meta pero Alex tiene razón; ¿cómo va a fallar en eso? No es complicado. –Dijo Frank seguro y solo suspiré.

-Qué deje de pensar un poco en ti y que se concentre en el juego tío.
Sentí como Vegetta apagaba el micrófono, solamente me desconecte del juego y la llamada.


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Esa era una de las pocas discusiones que teníamos por culpa de Alex y la forma de tratar a Vegetta; sabía que él no sería capaz de golpearlo pero tampoco nunca quiso explicarme. Faltaba tan solo una semana para navidad, con Samuel habíamos planeado pasarla las dos familias juntas y decirle de lo nuestro a los padres de Samuel con ayuda de los míos. Recién acababa de jugar Smite con Vegetta mientras subía algunos vídeos seguía hablando con él por Skype.

-Cariño –me llamó Vegetta con tono de preocupado.

-¿Qué pasa? –le pregunte alarmado.

-Me iré al pueblo de mis abuelos.

-¿De verdad? ¿Cuándo?

-Para… navidad –dijo mientras soltaba un suspiro-

-Pero… la íbamos a pasar juntos cariño, nuestra primer navidad juntos

-Lo sé Guille pero, mis padres quieren pasarla allí y no puedo decirles que no.

-Bueno, está bien. ¿Nos hablaremos?

-Claro, no lo dudes

Nos quedamos callados ambos por unos segundos, deseaba demasiado pasar las fiestas con él; era lo que más me gustaría.

-Me iré está noche.

-¡¿Qué!?

-En dos semanas nos vemos cariño, lo siento

Volvió a haber un silencio incómodo, no quería que él se fuera. ¿Dos semanas sin él? No viviría.

-Te amo –añadió y sonreí.

-Yo también cariño.


*

Era noche buena y estaba sentado en mi habitación, concentrado mirando el móvil esperando a que Samuel me respondiera.

-Guille, ¿vienes a cenar? –Me pregunto mi hermana mientras abría la puerta, le sonreí y asentí con la cabeza-

-Ya bajo

Espere que Samu me respondiera, al cabo de unos segundos me envió un mensaje diciendo que estaba todo bien y que después de las doce me llamaría, sonreí mientras le respondía y luego baje.

-¡Quién ha aparecido! –Dijo mi padre riendo- ¿Qué se siente no estar con Samuel?

-Ya, calla –le dije ruborizado mientras me sentaba en mi lugar.

-Cariño lo… -dijo mi madre y la interrumpí rápido.

-No me digas así. –Conteste- solo él puede –dije en susurro y ella me miro con una sonrisa.

-Lo veras en una semana, además, necesitan estar tiempo a solas y no estar todo el tiempo hablando.

-Lo sé, pero me acostumbre a estar así con él.

-Vamos que es navidad, olvídate de él un rato

Suspiré y comenzamos a comer mientras teníamos una conversación normal.

-¿Qué me regalan? –pregunto Carol entusiasmada con una sonrisa.

-No lo sé –dijo mi padre con una sonrisa.

Terminamos de comer cerca de las doce pero aun así seguíamos sentados en la mesa tomando chocolate caliente hasta que se hizo la hora. Nos saludamos entre nosotros y luego salí afuera. Me senté al borde de la pileta mirando el móvil esperando el llamado de Vegetta, quería saludarlo y desearle una feliz navidad. 
Al cabo de pocos minutos me llamo, sonreí y atendí rápido.

-Hola amor, ¿cómo estás? –pregunte y él río un poco.

-Bien, te extraño demasiado –me dijo en susurro, cerré los ojos mientras sonreía.

-Yo también, te extraño muchísimo. Te necesito al lado mío cariño

-En unas semanas nos veremos.

-¿Semanas? –Pregunte casi gritando- dijiste que eran solamente dos –volví a decir más tranquilo.

-Ya sé Willy, lo siento pero mis padres quieren pasar unas semanas aquí

-Es…está bien, lo entiendo –dije suspirando.

-Guille, escucha

-¿Qué? –pregunte.

-¿Vez la luna?

-Sí…-Descríbela –me ordenó.

-Es grande… redonda… ¿blanca y luminosa? –dije inseguro y el río.

-Vemos la misma luna. ¿Recuerdas lo que decíamos?

-Que nos teníamos que dar un beso bajo la luna llena…

-Siempre nos olvidamos y esta noche está así.

-Lo sé, pero, tú no estás

-Willy, ¿puedes girar? –Sentí como tenía alguien detrás de mí.

Di un medio giro para verlo a él con una sonrisa y los brazos extendidos; no dude mucho tiempo que me acerque para abrazarlo.

-Feliz navidad cariño –me dijo en susurro y sonreí.

-Feliz navidad Vegetta

Se acercó y me dio un beso, abrazándome por la cintura mientras que yo lo abrace por el cuello poniéndome de puntitas para lograr estar a su altura y profundizar más el beso.

-Te extrañe –dije una vez que nos separamos para retomar el aire.

-Yo a ti igual

Nos quedamos un rato abrazados, tenía mi cabeza apoyada en su pecho y ambos mirábamos la luna. Me sentía bien ahora, tranquilo y lleno. Él era quién me completaba. Él era mi segunda mitad.

Fanfic Wigetta*Donde viven las historias. Descúbrelo ahora