Punto de vista Willyrex:
Después de ese incomodo juegos del hambre les había dicho que iría a comer algo, por lo tanto me desconectaba. Una vez que ya me había despedido cerré el skype para mirarlo a Rubén, él me miraba con una sonrisa de: “perdóname, soy buenito” vale, no me podía enojar con él pero tenía que retarlo.
-¿Te has dado cuenta lo que has hecho?
-Le he dado un par de besos a mi pareja, acaso, ¿no puedo? –pregunto él inocente.
-Sí pero mientras grabo no Rubén.
-Es que me aburría –dijo con un puchero mientras cruzaba los brazos, típico de un niño de 5 años.
-No me puedo enojar contigo –le dije sonriendo mientras me acercaba a él para besarle.
-Guille, ¿puedo pedirte algo?
-Sí dime, ¿Qué ocurre? –le pregunte con una sonrisa.
-No hables más con Samuel –dijo con desprecio, antes que le preguntara sorprendido él por qué, siguió hablando dándome la explicación- se que anoche fuiste a dormir a la casa de él, y también se que te beso. –pero ¿Qué? ¿Como era que lo sabía?
-Sí, pero tú eres mi pareja, por él no siento más que una simple amistad. Sabes que solamente te quiero a ti. -¿Eso había sonado de mí? Siempre era frío pero con Rubén no, él me podía.
-Lo sé, pero… me da miedo a perderte –me dijo mientras me miraba con ojos de cachorrito, ¡no podía ser tan lindo!
-Rubén no me perderás, tranquilo –dije mientras me acercaba para darle un beso, cuando se lo estaba por dar al beso sentimos un sonido del ordenador, alguien me estaba llamando. Me separe de Rubén para ir a fijarme quien era y era Vegetta, mierda.
-Guillermo, hola de-nuevo –dijo una vez que lo atendí.
-Hola.
-¿Tienes tiempo de grabar la siguiente parte de Cube World?
-Pues ahorita… -miré al Rubén y él me miraba serió- No puedo
-Ah –dijo algo ¿desilusionado?- está bien será otro día –finalizo la conversación por él.
Miré a Rubén otra vez y él estaba mirando todos los juegos que tenía en el estante.
-Rubén… -hice una pausa y él me miró- seguiré hablando con Vegetta, tenemos una serie activa.
-Pe… -lo interrumpí, woow sí que era celoso.
-Pero te prometo que entre él y yo no ocurre nada –le sonreí y él me devolvió el gesto para acercarse a mí y darme un beso.- aparte –comencé a excusarme- yo también tendría que estar celoso e impedirte que hables con alguien.
-¿Qué? ¿con quién? –me pregunto algo confundido pero siempre con una sonrisa.
-Con Mangel, tío ¡están todos los días juntos! Y con los vídeos e imágenes que hay, tengo más razón yo.
-Pero Mangel es mi mejor amigo Willy.
-¿Y? Vegetta también es mi amigo.
-Pero ¡es distinto! –Reprocho- Ayer te has quedado a dormir en la casa de él y encima te beso.
-Te lo repito –comencé- yo por él no siento nada. Una sola vez me beso y capaz que fue por otra cosa, ni si quiera sabes el porqué. En cambio con Mangel se han besado más de una vez.
-¿Sabes qué? Es imposible hablar contigo.
-¡Que te pires entonces! –le dije resignado.
-Me iré Guillermo, adiós. –dijo para agarrar su campera y salir por la puerta.
