Valentina
Hace dos días volví a mi casa y desde entonces no he visto ni he sabido nada de Mario, cuando lo llamo no responde y mis mensajes al parecer los ignora, ayer lunes fui al gimnasio y él no estaba, le pregunté a Gonzalo que si no sabía dónde estaba y dijo que no. No me explico por qué ahora no aparece, todos los días que estuve con Rafael, estuvo llamándome, pero desde que volví no ha enviado mi señales de humo.
Terminé de cambiarle los pañales a las niñas, les puse sus pijamas y las acosté en el centro de mi cama rodeadas por almohadas. Benjamín estaba sentado en el borde de la cama cubierto por su toalla de Many a la obra, porque acababa de bañarlo, tomé su pijama, hice que su pusiera de pie en la cama y le sequé el cuerpo.
-A ver te pongo el pañal, bebé -lo acosté en la cama y le puse su pañal-. Ahora la pijama, amor -le puse su pantalón de Ben 10 y luego el suéter.
-Tetines, mami -señaló los calcetines.
-Si mi amor, voy a ponerte los calcetines -se los puse y luego sus pantuflas de osito-. ¿Quieres ver Benja 10, mi amor?
-Shi mami, popavo -le di su biberón, le puse Ben 10 y mientras él veía sus caricaturas, yo estaba enviándome mensajes con Rafael.
¿Entonces estás en la casa?
¿Por qué te importa tanto, Valentina?
Sólo es curiosidad
Yo diría... Celos que matan. Pero voy a acabar con tu sufrimiento. Estoy en casa ayudándole a mi hijo a hacer su tarea.
¿A tu hijo? Dios, pero que hipócrita, no lo querías, pero cómo ahora está de tu lado.
Y te aclaro que no tengo celos, me da igual lo que hagas con tu vida.
Ni tú misma te crees eso, pues los celos te están matando y para tu información, yo siempre (aunque no lo había dicho) he querido a Jesús Gustavo, como a un hijo.
Chingada madre, que no estoy celosa, imbécil.
Pues no parecía.
Ya vete a dormir Valentina, déjame en paz y piensa lo que se te dé la gana, en fin que ya no me importa lo que tú pienses de mí.
No eres más imbécil, porque no eres más grande.
Duérmete y sueña conmigo que mucha falta te hace, amargadita.
Decidí dejarlo en visto porque ya me estaba colmando la paciencia, y sí, estoy celosa, no quiero que esté con ninguna otra mujer que no sea yo, pero eso no tengo por que decírselo a él. Vi a Benjamín y ya estaba dormido, las niñas de igual forma, estos tres comen y se quedan dormidos. Dejé el celular en la mesa de noche y fui a acostar a las niñas en su cuna y luego hice lo mismo con Benjamín.
Cuando me acosté en la cama y apagué las luces noté que la pantalla de mi celular estaba encendida, lo tomé y vi un mensaje de Mario, respondiendo mi mensaje anterior en dónde le preguntaba si había pasado algo para que no me respondiera.
Sí, pasa algo.
Hace unos días iba a tu casa para saber cómo estabas y para verte pues me hacías mucha falta y cuando llegué te vi a ti, bajando de un auto con un hombre, que supongo es tu esposo, al verlos a ambos abrazados decidí irme de ahí. Por esa misma razón no te había escrito ni nada, no quería molestarte.
Mierda, ahora todo tiene sentido.
Mario, eso que viste no era para nada lo que parecía, lo que pasa es que papá de mis hijos tuvo un percance con un animal que lo picó y entonces yo fui a cuidarlo al hospital. Cuando llegamos a la casa el se sentía algo mareado y entonces lo ayudé a bajar del auto.
Entre nosotros ya no hay nada.
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Dispuesto a Todo
ActionUn enemigo del pasado ha regresado dispuesto a acabar con Rafael, cuyo objetivo principal es: separar a Rafael y a Valentina. Para Rafael, la familia es primero y perderla será suficiente para destruirlo. ¿Qué tanto estará dispuesto a hacer Rafael...
