Valentina
Hace dos días que pasó lo de Rafael y Mario, gracias a Dios Mario está bien y sólo fueron golpes que poco a poco están sanando. En estos días he intentado hablar con Rafael para reclamarle por lo que hizo, pero no responde mis llamadas, tampoco lo hacen Alejandra, Diego, Efrén y Gustavo. Es como si se hubieran puesto de acuerdo para no responder ni mis llamadas, ni mis mensajes. La cobardía de Rafael, es más de lo que yo pensaba, no darme la cara después de lo que hizo al pobre Mario.
-Amor, ¿me traes un vaso de agua, por favor? -Mario estaba en la sala y yo en la cocina.
-Por supuesto, amor -llené un vaso con agua y se lo llevé hasta dónde estaba-. ¿Vas a tomarte la pastilla para el dolor? -asintió. Tomé el frasco y saqué dos pastillas que luego puse en su mano-. No me gusta verte así -tiene la cara toda hinchada, un ojo cerrado, el labio partido y muchos moretones.
-Todo esto es culpa de ese imbécil de tu ex, ya ni siquiera pude ir a mi viaje, voy a perder un negocio importante por su culpa -me senté a su lado.
-Me siento muy culpable por esto.
-Por supuesto que no es tu culpa, mi vida -me haló hacia el y me abrazó.
-Rafael hizo esto por mí y porque es un idiota.
-No quiero que vuelvas a decir que es tu culpa, porque no es así -acarició mi mejilla-. Mejor olvídate de ese tema ya, no permitamos que ese tipo arruine nuestra felicidad, amor -le di un beso pequeño, por su labio roto.
-Mario, te amo -sonrió.
-Y yo a ti preciosa, como nunca pensé que volvería a amar.
-Eres lo mejor que le pudo pasar a mi vida y por eso no quiero que nadie te lastime.
-Podrán lastimarme físicamente, todo lo que quieran, pero mientras te tenga a ti, voy a superar todo y siempre me levantaré más fuerte -hice un puchero.
-Te amo demasiado -lo abracé despacio-. Nunca te voy a dejar solo, mi amor.
***
Alejandra
-Ni siquiera pienses en levantarte de esa cama, Sergio Javier -lo señalé y se quedó quieto. Deje el bolso que traía en una mesa y fui a donde estaba él-. ¿A dónde ibas?
-A ningún lado -negó.
-¿Entonces por qué te pusiste de pie?
-Vengo del baño e iba a acostarme -lo vi molesta-. ¿Qué? No me veas así, sólo fue un balazo.
-Muy cerca de tu corazón.
-Tú eres mi corazón -me guiñó y se me hizo imposible no sonreír-. Que linda sonrisa tienes, amada esposa -le di un beso.
-No creas que se me olvido que te levantaste de la cama -río.
-Pensé que ya lo habías olvidado -lo ayudé a recostarse de nuevo.
-No y no será fácil que lo haga, porque fui clara cuando dije que no te levantaras de la cama -lo cubrí con la sábana.
-Amor, me estaba orinando, no hagas un drama por eso -como le estaba acomodando la almohada, aproveché y le di un golpe en la frente-. Auch. Ya me quiero ir de aquí, odio los hospitales y sus olores a medicamentos y enfermedades -frunció su nariz.
-Aquí te vas a quedar hasta que el doctor diga -me senté en el borde la cama-. Aún no me lo creo que tu propio hermano te haya hecho eso.
-Medio hermano -corrigió-. Pero no te asustes por eso, porque yo lo voy a matar a él.
-A pesar de todo lo que ha hecho es tu hermano, amor.
-Medio hermano -dijo casi gritando.
-No me grites Javier.
-Está bien. Lo siento. Pero tú deja de decir que ese maldito es mi hermano, porque en el momento que traicionó a mi papá, dejo se serlo, pues él acabó con lo único que nos unía, mi papá.
-¿En serio crees que él mandó a los hombres que...? -bajé la mirada. Él tomó mi mano.
-Estoy seguro que él fue y eso también lo pagará muy caro, nadie se puede meter con mi esposa y salir vivo de eso -besó mis nudillos-. Nadie te va a lastimar, porque yo siempre te voy a cuidar.
-Lo sé mi vida y por eso te amo -le di un beso.
-¿Sólo por eso?
-Por todo -nos besamos. Javier es el único, después de mis hermanos y Efrén, capaz de su vida por mí.
-¿Cómo está Rafael? -suspire de forma pesada.
-Se le está haciendo muy difícil lidiar con los dolores que tiene, pues los medicamentos ya prácticamente no le hacen efecto y eso de estar en cama todo el día, ya ni se diga.
-¿Pero va a poder caminar?
-El doctor hoy le hizo unas pruebas, con agujas y una pluma en los pies y dice que tiene poca sensibilidad, pero de que hay muchas probabilidades de que con terapia pueda volver toda la movilidad de antes, pues también le cuesta y duele mover los dedos.
-Y eso que la bala estaba cerca de la columna, no quiero imaginar si le hubiera dado directamente en ella -asentí.
-Dice el doctor que aparentemente si golpeó su columna, no directamente, pero sí, por todo lo que tiene -se me salieron algunas lágrimas al recordar a mi hermano hoy que el doctor le estaba haciendo las pruebas.
-No llores, amor, él va a estar bien -me arrecosté en el pecho de mi esposo.
-Cuando el doctor le estaba pinchando los pies con las agujas y no sentía mucho, se puso a llorar como un niño -Javier besó mi cabello-. Gustavo también estaba ahí y por más que suizo hacerse el fuerte, se le hizo imposible no llorar, si los hubieras visto a ambos, lloraban como niños.
-Esto no será fácil, amor, pero vamos a salir adelante, todos vamos a estar con él, apoyándolo en cada momento.
-Pero no me gusta ver a mi hermano así, siempre lo he visto tan fuerte, tan inquebrantable.
-Porque él siempre se traga su dolor para darle fuerza a los demás, sufre en silencio, llora a escondidas y te lo digo porque soy testigo de eso. Rafael por más que algo le duela, se hace el duro y el fuerte, pero también tiene sentimientos y debo decirte que muy bonitos sentimientos. Rafael es como mi papá, antes que él pone a las personas que ama, antes que su felicidad, pone la de su familia y por eso sé que la idea de matar a Octavio y ver sufrir a Valentina, lo tiene muy preocupado.
-Si lo mata él va a recuperar a su familia.
-Valentina no volverá con él.
-¿Por qué lo dices?
-Porque él la convenció de su inocencia con respecto a las mujeres y el disparo que recibió, pero ella no volvió con él, porque está enamorada del maldito de Octavio.
-¿Y qué si hablo con ella y le cuento todo acerca de Octavio? -negó.
-Rafael ya aceptó que la perdió, para siempre.
-¿Él te lo dijo? -asintió.
-A Efrén y a mí. Dijo que va a seguir con su vida y que, aunque nunca dejará de amarla definitivamente, buscará la manera de enamorarse de alguien más, alguien que haga que Valentina sea parte de su pasado.
-Y pensar que yo acepté que Valentina se acercara a mi hermano.
-Piensa en que por lo menos de ese fracaso salieron unas hermosas niñas.
-Tienes razón, eso es lo único bueno que Valentina le ha dado a mi hermano, porque ya de ahí, le ha causado mucho dolor.
-También durante bastante tiempo le dio amor.
-Ni tan sincero, porque si lo hubiera amado de verdad, le habría dado una segunda oportunidad. Como yo a ti, que te di una tercera oportunidad y aquí estamos.
-La tercera es la vencida..
-Espero que mi hermano encuentre pronto a alguien más y se olvide de Valentina.
-También lo espero. Rafael merece a alguien que lo ame y lo cuide, como él a todos.
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Dispuesto a Todo
ActionUn enemigo del pasado ha regresado dispuesto a acabar con Rafael, cuyo objetivo principal es: separar a Rafael y a Valentina. Para Rafael, la familia es primero y perderla será suficiente para destruirlo. ¿Qué tanto estará dispuesto a hacer Rafael...
