Capítulo final

17.2K 839 465
                                        

Natalia definitivamente se estaba ganando mi confianza en ella. Todas las mañanas me sorprendía con algo nuevo pero siempre me dejaba mi espacio, cosa que agradecía mucho.

-¡Tengo una sorpresa!-Exclamó, entrando a mi despacho y cerrando la puerta tras de sí.

-Dispara, guapa.-Murmuré contenta, impaciente por ver lo que me había traído ese día.

-Cierra los ojos.-Susurró, acercándose a mi sitio a paso lento. Obedecí su petición y me tapé la vista con ambas manos, de manera que no podía ver absolutamente nada.

Sentí su respiración muy cerca y me puse nerviosa, no nos habíamos dado ningún beso aún y no esperaba que fuese de una manera simple. Se rió suavemente y sentí sus labios en mi mejilla, haciendo contacto con mi piel durante varios segundos.

-¿Ya?-Pregunté impaciente. Hice el amago de destaparme pero soltó un gruñido a modo de queja, haciéndome soltar una carcajada.

-Ábrelos, tramposa.-Indicó después de un rato. Al hacerlo me encontré con su figura parada delante de mí, extendiendo un sobre blanco en mi dirección.

-¿Y esto?-Pregunté confundida. Se encogió de hombros y se rascó la nuca nerviosa.

-Un pequeño regalito, si quieres.-Dijo. Asentí poco convencida y procedí a desempaquetar aquel regalo que me había dado hace unos minutos.

Su contenido trataba de dos billetes de avión de primera clase. La miré sorprendida, esperando una aclaración por su parte, pero simplemente me señaló los tickets en señal de que les prestara más atención.

-¡¿Las Maldivas?!-Exclamé al ver la descripción del vuelo. Asintió con una sonrisa tímida.

-He pensado que un retiro nos vendría bien, ya sabes.-Suspiró.-La playa de allí es alucinante.

Me quedé paralizada durante unos minutos, intentando asimilar la situación. Releí los billetes unas cuantas veces más para asegurarme de que eran reales y levanté mi mirada a la morena.

Pude ver la decepción en su expresión y supuse que se había pensado que no me hacía ilusión, pero lo cierto es que estaba de lo más sorprendida en aquellos momentos.

-Oye.-Susurré, viendo como bajaba la cabeza en dirección a las baldosas del suelo.

-No pasa nada.-Dijo, pude notar un nudo en su garganta por el tono de su voz.

-Cariño, me encanta.-Admití, sonriendo por primera vez desde que me los había dado. Analizó mi expresión intentando buscar sinceridad y frunció el ceño.

-¿De verdad?-Preguntó con un puchero. Asentí varias veces y me lancé a sus brazos para estrecharla entre ellos, acariciando los pelos de su nuca.

-¡Claro!-Exclamé.-Pero me has dejado en shock.

-Qué susto.-Confesó, llevándose una mano a la cara.-Yo que había organizado todo con tanta ilusión.

-¿Cuándo nos vamos?

-En dos semanas.-Informó.-He reajustado tu horario para que te den las vacaciones esos días.

-Pero.-La frené.-¿Cuántos días son?

-Un mes.-Dijo tranquila. Abrí los ojos como platos y cogí su cara, intentando creérmelo.

-¡¿Un mes?!-Grité sorprendida. Asintió sonriendo y me llevé las dos manos a la cabeza.-¡Qué barbaridad!

-Tenías días libres acumulados.-Se excusó, levantando el dedo en el aire. Fruncí el ceño.

-Eso es mentira, bruja.-Piqué, intentando hacerle cosquillas. Paró mis intenciones agarrándome ambas muñecas y tirando de mí para pegarme a su cuerpo y rodearme con sus brazos.

-Ventajas de ser una enchufada.-Bromeó. Golpeé su hombro ofendida.

-¡Serás idiota!-Exclamé.-Al final no voy.

-Pues te pierdes la comida caribeña, amor.-Amenazó, sabiendo cuál era mi punto débil.

-Eres mala.-Insulté entre risas, escondida en el hogar que me proporcionaba su pecho.

Se formó un silencio demasiado cómodo en la sala y no pude parar de sonreír, aquella situación era de lo más surrealista.

-Te quiero.-Confesó, cortando el ambiente que se había creado anteriormente.

Me quedé callada ante aquello, no por el hecho de no corresponderla, sino porque me apetecía memorizarlo en mi cabeza una y otra vez hasta que nunca lo olvidara.

Levanté mi cabeza y la miré. Tenía las mejillas algo sonrojadas y una mueca vergonzosa pero no se separó de mí, en aquel momento vi verdad en su ojos.

Me incliné hacia arriba en mi sitio y conecté sus labios con los míos, buscando aquel contacto que no había tenido en años y que tanto había necesitado.

Suspiró de alivio en mi boca y reafirmó su agarre sobre mi cintura, haciéndome sonreír en el beso. Profundizamos algo más hasta que pasó a ser algo completamente lento y tortuoso, pero que me estaba volviendo loca cada segundo.

Me separé con una mordida suave sobre su labio inferior y pude notar que un jadeo se escapaba de su boca sin control.

-Yo también te quiero.-Susurré, tan bajito que dudé que lo escuchara. Su aliento rozó mi boca, debido a los escasos centímetros a los que nos encontrábamos y su expresión pasó a ser de felicidad pura.

-Eres lo mejor que me ha pasado, Alba.-Confesó, cambiando su tono a uno algo más serio.-Antes de conocerte era una mierda de persona.

-No es verdad.-Interrumpí, acariciando su mejilla con las yemas de mis dedos.

-Déjame terminar.-Sonrió.-Era una persona sin rumbo y mi vida se basaba en la comodidad. Me enseñaste a asumir riesgos y a atreverme a ser feliz. Me enseñaste lo que significa la palabra amor y me enseñaste que las cosas nunca son como uno quiere. Aprendí a aceptarme, incluso a quererme. A recuperar lo que una vez perdí. Estabas en mi cabeza a todas horas y supe lo que significaba respirar con libertad cuando me abrazabas o me besabas. Aprendí a ser suficiente para alguien, a ponerme a su altura y a complacer sus necesidades. Y ahora entiendo el significado de las letras de amor en las canciones, la necesidad de las personas por mantener el contacto físico constantemente. Pudiste irte y no volver, pero me permitiste regresar a ti y te lo agradezco, porque no quiero algo que no seas tú. Me enseñaste a querer ser feliz, Alba. Y contigo aprendí a vivir.

Y chin pum. Sé que es muy repentino pero se me estaba haciendo muy repetitivo y lo mucho cansa. Quiero agradecer infinitamente vuestros comentarios, vuestro apoyo, quiero que sepáis que sois una de las partes más importantes de mi vida ahora mismo y me sentiría vacía sin vosotrxs. Gracias y mil veces gracias. Prometo intentar dar lo mejor de mí en el siguiente fic (el cuál anunciaré por aquí) ❤️✨

@missbanana027

Aprender. | Albay.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora