Verás esto y probablemente pensarás, "Oh no, otra típica historia de T/N con los Hargreeves. Como la más poderosa, inalcanzable, invencible, que todos aman, y está con Dios y el Diablo..." Pero, lamento decepcionarte si eso pensaste, no es tan así.
...
En este capítulo habrá un acercamiento con Vanya como su eventual mejor amiga, no como su chica.
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Luego de despedirte de Grace, te quedaste a solas en tu dormitorio. Más tarde en la noche si bien te encontrabas recostad@ en tu cama, estabas entretenid@ leyendo uno de los libros que habías tomado de la biblioteca de la Academia, pues todavía no sentías suficiente sueño como para quedarte dormid@.
Por estar aún despiert@ pudiste escuchar el golpeteo suave en la puerta, te preguntaste quién podría ser a esa hora. Te incorporaste confundid@, de tratarse de Grace eventualmente entraría, como ya otras veces lo había hecho durante esos días. Pero no, otro golpeteo lo siguió. Con curiosidad te acercaste a abrir la puerta, y te encontraste con Vanya.
—Veo que no soy la única, ¿algo te está preocupando? —señaló ella, en parte agradecida de haberte encontrado despiert@.
—Iba a preguntar lo mismo...
—Solo... quería saber si estabas bien, no hemos tenido mucho tiempo para hablar en estos días —se explicó, ya que en más de una oportunidad había querido hablar contigo pero estaban demasiado ocupados durante el día, pues recientemente se habían sumado las horas de castigo también.
—¿Te gustaría pasar? —la invitaste.
Te hiciste a un lado para que Vanya pudiera ingresar a tu habitación, parecía animada de que no la hubieras rechazado para hablar pese a la hora tan tarde que era. Probablemente algunos de sus hermanos sí la habrían echado para poder seguir durmiendo, pero tú no querías ser así con ella.
—Gracias por preocuparte por mí, porque también tú me preocupas —le dijiste con sinceridad, mientras acomodabas unos almohadones sobre la alfombra para que amb@s pudieran sentarse allí cómodamente.
—Yo estoy...bien —respondió luego de algunos segundos, como si hubiera tenido que pensarlo—. Tú apenas llegas, y ya has pasado por uno de los castigos rigurosos de nuestro padre —comentó, lamentándose por tu situación, dado que ellos ya estaban acostumbrados a que Reginald reaccionara de esa manera.
—Sí, ya pude comprobar que es demasiado...
—Estricto —sugirió Vanya, suponiendo eso sería lo que dirías.
—Iba a decir otra palabra, pero... —preferiste omitirlo—. Lo dejaremos como estricto.
Se produjo un breve silencio, el cual tu hermana rompería.
—¿Cómo era tu vida antes? ¿Tenías otra familia? —interrogó Vanya, teniendo probablemente la misma curiosidad que otros de tus hermanos respecto a tu vida previa.
Pensaste un momento en qué decir al respecto, tomando una decisión.
—Te propongo algo, ¿qué te parece si hacemos un juego para amb@s conocernos mejor? —le sugeriste animad@—. Me gustaría saber más de ti también.
—¿Qué tipo de juego?
—Hmm algo como 20 preguntas, o el de verdad o reto, ¿qué te parece? —le propusiste, ansiosa porque aceptara, ya que realmente te parecía una buena idea para que pudieran conocerse.
No te llevó mucho tiempo convencerla, después de todo ningun@ de los dos tenía sueño pese a lo tarde que era en la madrugada. Nada tenían por perder, por el contrario se presentaba como una buena oportunidad para ganar más confianza entre ustedes.
[...]
Las preguntas para Vanya fueron aportadas por algunas de mis amistades, gracias a ellas! Sin embargo, aún pueden comentar qué preguntas le harían a Vanya ya sea como su mejor amiga o su chica para utilizar en capítulos futuros.