Verás esto y probablemente pensarás, "Oh no, otra típica historia de T/N con los Hargreeves. Como la más poderosa, inalcanzable, invencible, que todos aman, y está con Dios y el Diablo..." Pero, lamento decepcionarte si eso pensaste, no es tan así.
...
En esta parte encontrarán las opciones de Diego y Allison.
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Tal como lo había dejado en claro, hasta la mañana siguiente su padre no les informó sobre quiénes conformarían cada grupo para realizar limpieza de la Academia. Tan solo hasta reunirlos nuevamente en la sala principal.
Les explicó cómo dividirían las diversas alas de la mansión, qué habitaciones comprenderían y que deberían ustedes mismos llevar los artículos de limpieza. Y a continuación comenzó a agruparlos en equipos de dos o tres.
—Número Ocho, Dos y Tres. Se encargarán de la limpieza del ala Este —les informó Reginald.
—¿No hay posibilidad de un cambio de grupo? —cuestionó Diego, parecía algo molesto por la manera en que te observaba.
Contrario a cómo era tu trato cordial con Allison, aún había ciertas diferencias con Diego desde tu llegada. Pero, suponías solo se trataba de una coraza que él ponía ante los extraños, o al menos eso querías creer.
—Vayan por los elementos de limpieza —fue la única respuesta que obtuvo de parte de su padre, contundente y que los apresuraba para que iniciaran la labor asignada con el castigo.
Aún con el desagrado de Número Dos, los tres buscaron los artículos que necesitaban para la limpieza y se dirigieron hacia el ala asignada.
—Bien, ustedes se encargan de estas habitaciones, y yo de... —comenzó a dirigirl@s Diego.
—Disculpa, ¿por qué no lo decidimos entre los tres? —le sugeriste, dado que lo considerabas como la mejor opción.
—Para ahorrar tiempo, además tengo buena madera de líder —te respondió.
—No necesitamos de un líder para cumplir con un castigo, ¿de qué hablas? —le cuestionó Allison, negando de inmediato.
—Estoy de acuerdo con Allison —asentiste, para luego explicarle el por qué—. Y además, si nos encargamos los tres juntos, puede que reduzcamos aún más el tiempo.
—No, no estoy de acuerdo —se negó él de inmediato.
—¿Qué? ¿Por qué no fue tu idea? —volviste a cuestionarle, pues te parecía disparatado de su parte esa posición.
—Porque me parece absurdo. Pero hagan lo que quieran —fue su respuesta, y tal como lo había designado él mismo, se dirigió hacia una de las habitaciones que había escogido para limpiar por su propia cuenta.
—Es demasiado testarudo, no lo haremos cambiar de idea —sugirió Allison.
—Ya lo veo... Pero, aún podemos trabajar juntas, ¿qué te parece? —la alentaste, volviendo a tomar los artículos de limpieza para retomar la labor.
—Por supuesto —asintió la Número Tres, acompañándote.
Y aunque amb@s estaban enfocad@s en ordenar junt@s las habitaciones, en más de una ocasión se habían cruzado para intentar ayudar a Diego. Pero él siempre se negó, al menos durante los primeros días, que estaba negado a hacerlo del modo en que ustedes dos lo habían propuesto. Debían encontrar el modo de convencerlo, para cumplir con el castigo tal como su padre les había sugerido, trabajando en equipo.
[...]
El próximo capítulo será uno en general, de interacción entre todos los hermanos Hargreeves, por esto no necesitan realizar una elección para ese.