Capítulo 16: El misterio (Diego)

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Este capítulo se corresponde a Diego como mejor amigo.

[...]


Mientras iban de camino al gran comedor, después de que Grace los llamara haciendo sonar la campanilla como era costumbre en la Academia, habías tenido apenas unos pocos minutos para poder comentarle a Diego sobre tu hallazgo.

Él te confesó que desconocía un lugar tal como describías, pero que para asegurarse de qué se trataba podían ir juntos a explorar el lugar en la madrugada.

Durante la cena, estaban sentados uno junto al otro, y al verte nervios@ el Número Dos chocó su hombro contra el tuyo para calmar tu ansiedad. Debían poner empeño en no demostrar estar así de nerviosos, para que Reginald no sospechara nada sobre lo que harían más tarde.

—Ya contrólate —te pidió Diego entre dientes, para que solo tú pudieras escucharlo.

Tú asentiste, intentando hacer una mejor labor al disimular que todo estaba bien. Teniendo que inspirar profundamente para conseguirlo.

En cuanto la cena terminó, ambos caminaron un poco más a prisa para apartarse del resto de sus hermanos, y así poder tener confidencialidad al platicar.

—Escucha bien —comenzó a exponer el plan Diego, en un tono de voz bajo para que solo tú pudieras escucharlo—. Esperaremos hasta que todos estén dormidos, y vendré a buscarte. Tengo algunas linternas, por si nos hacen falta.

—Gracias Diego —comentaste aliviad@ porque aceptó acompañarte—. No sabía qué hacer, pero ese lugar me da un mal presentimiento.

—Descuida, ya descubriremos qué es —aseguró el Número Dos, quien tanto como tú sentía la misma curiosidad, pero sumado a ello, la idea de vivirlo como una aventura le parecía fascinante.

Una vez que estuvieran en la planta alta, cada uno tomó el camino hacia sus respectivos dormitorios para no levantar sospechas al seguir con el itinerario del día.

Los nervios te estaban carcomiendo, pero era mayor la curiosidad por descubrir por qué tenían ese lugar tan extraño en la Academia.

Y a la vez tus pensamientos estaban conducidos a imaginar un sinfín de posibilidades, incluso llegando a imaginarlo como un sitio de tortura que su padre había construido allí. Pero, ¿para quién?

Tal como lo había prometido, Diego llegó a tu dormitorio minutos después de que toda la mansión estuviera en completo silencio, cuando quedaba comprobado que ya todos estarían dormidos.

Te extendió una de las linternas que trajo consigo, y juntos emprendieron camino hacia el cuarto misterioso.

—Y dime, ¿cómo llegaste hasta aquí? —te cuestionó, cuando estaban transitando aquel pasillo que se asemejaba a un túnel—. ¿No se supone que debías estar descansando?

Por lo que decía Diego, te confirmaba lo que suponías, él tampoco había estado en ese ala de la mansión antes. ¿Qué otras cuestiones más les estarían ocultando?

—Debía... —respondiste, aunque añadiste una explicación—. Pero también me estaba aburriendo, y empecé a recorrer la Academia, y llegué hasta aquí.

—Y supongo que esa es la puerta que mencionaste... —comentó el Número Dos.

Los dos apuntaron hacia ese sitio con las linternas, iluminando de ese modo la puerta estanca. Todo seguía exactamente igual a como lo habías visto más temprano.

Ambos se aproximaron hacia la puerta y Diego, tal como tú lo habías hecho más temprano, quiso atinar a abrir la puerta, nuevamente sin éxito.

—No entiendo, ¿por qué habrían construido este lugar? —cuestionó Diego, mientras inspeccionaba la puerta intentando ver en el interior de aquella habitación—. ¿Cuál será su función?

—No lo sé, eso es lo que más intriga me da —respondiste—. Y cómo ustedes lo desconocían también...

—Esto es demasiado extraño...

Diego volvió a intentar forzar las manivelas de la puerta pero no cedían. Y como no lo consiguió, decidió probar suerte con una de sus navajas para aflojar algunos tornillos. Tú te mantuviste a un lado, tan solo lo iluminabas, y cuando creían estar a punto de abrirla, se escucharon unas pisadas acercándose detrás de ustedes.

—¿Qué hacen aquí ustedes dos? —se escuchó la voz en eco de Reginald.

Ya no había manera de escapar, fueron descubiertos.

El siguiente capítulo será una repercusión de esta noche, y las consecuencias de haber sido descubiertos por Reginald

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El siguiente capítulo será una repercusión de esta noche, y las consecuencias de haber sido descubiertos por Reginald. También siguiendo el hilo correspondiente en este caso a Diego, como su mejor amigo.

Este misterio igualmente será resuelto en la segunda temporada, en la ruta de Vanya y tú si la han elegido como su chica, pero todos estarán al tanto sobre la existencia de este cuarto misterioso.

Mi vida con los HargreevesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora