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Akira
—¡Feliz cumpleaños, gato de mierda! —soltó emocionado el morocho mientras se lanzaba a su amigo para darle un bruto abrazo, acompañado de Valentín quien también le daba algunos golpes y lo despeinaba un poco. Son dos brutos.
—El regalo te lo debemos, después te armamos un churro de dos metros y ranchamos en la terraza. —avisó el morocho palmeando el hombro de su amigo, provocando risas en los cuatro presentes que estábamos.
—Feliz cumple, eu. —hablé esta vez yo apareciendo de la nada con mi medio metro de altura ya que probablemente ni siquiera haya notado mi presencia.
—Gracias wacha, que bueno que viniste eh. —contestó él sonriente mientras revolvía mi pelo como si fuese un perro, tiene una maldita costumbre.
¿Me pasé de confianza al caer a su cumplaños? No...
Hoy cumple años Dani y según me explicó el morocho, haría una pequeña juntada entre amigos en su casa y fue él quien se encargó de pedirle a Mateo que yo esté presente porque como bien dije, sus amigos practicamente se volvieron los míos.
Entramos a la casa del castaño y habían bastantes personas, parecieron haberme engañado al decirme que era una "simple juntada entre amigos" si había fácil quince personas.
Con algo de vergüenza me adentré a la casa caminando a la par de Mateo, ya que, aunque varias veces nos hemos juntado con Dani nunca se me dió la oportunidad de visitar su casa.
—Está el Paulito. —contó mientras nos guiaba hacia el patio, donde probablemente había más gente. Yo fruncí mi ceño confusa al oír dicho nombre pero el morocho ensanchó una enorme sonrisa.
—¿Posta boludo? Hace banda no veo al gil ese, 'taba re perdido eh. —contestó mi amigo y Valentín cargaba la misma emoción que él. ¿Y yo? Estuve todo el camino hacia el patio pensando quién sería ese tal Paulo porque nadie fue capaz de explicarme, genial.
Finalmente salimos al patio y había menos gente de la que me imaginaba, simplemente unos cuatro pibes bastante bien vestidos hablando en rondita.
—¿Qué onda con vos, turrazo? —saludó contento mi amigo mientras palmeaba la espalda de otro chico, más precisamente uno de los que se encontraban en la rondita.
El chico frenó su charla con los amigos para luego darse la vuelta y así verificar de quien se trataba, cuando vió al morocho frente a él ensanchó una sonrisa y saludó a ambos con un corto abrazo y algunas palmadas en el pecho.
—Todo tranqui amigo, ni sabia que venían eu, me contó hace un ratito el Dani. —acotó su amigo mientras mantenía aún la sonrisa, la cual también se hacía presente en Valentín y Mateo.
Y yo me sentía de más, y eso me hacía incomodar bastante. No conocía a nadie más que a Mateo y sus dos amigos, y exactamente ellos tres se encontraban bastante entretenidos.
Caminé algunos pasos hacia atrás y giré sobre mi propio eje decidida a dirigirme hacia la cocina, al menos para prepararme algo para tomar y así pasar el rato, pero la voz de mi amigo me hizo frenar al instante.
—Perdón, soy un boludo. —soltó despistado mientras sentía como a pasos acelerados se acercaba la minúscula distancia en la que nos encontrábamos, entonces me giré nuevamente para quedar de frente— Ella es Akira, te va a caer re piolita, es un amor. —me presentó sonriente mientras me tomaba de la mano para acercarme a el grupo, y yo no pude evitar imitar su gesto al oír la palabras que habían salido de su boca.
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Akira; trueno.
Romance"Siempre imaginé que algo especial tenías, tu nombre encaja perfectamente con vos. Sos luz, y llegaste justo para iluminarme en la oscuridad donde yo estaba metido" Esta novela habla de temas sensibles y delicados que pueden ser ofensivos al lector...
