— ¡Mamá! —. Los gritos amortiguados de su hija llegaban hasta la planta alta, cada vez más cercanos junto con pisadas firmes en las escaleras. — ¡Mamá!
— Ay por Dios —. Susurró Taylor que llevaba un buen rato pretendiendo no hacer ruido, de igual forma le había advertido a Elizabeth que no lo hiciera.
— ¡Mamá! ¡Tía Kariann! —. La niña estaba más cerca y junto con sus llamados pudo distinguir otro sonido, el timbre de un teléfono.
Beth subía corriendo con un teléfono en la mano.
Iba a levantarse para encontrarla en el pasillo y cesar con sus gritos, pero Kariann fue más rápida, salió de la habitación de Taylor al reconocer que el teléfono que sonaba era el de ella.
El sonido cesó cuando la niña llegó a la planta alta y Kariann la interceptó en el umbral de la puerta, Taylor pudo notar que Beth veía la pantalla y en cuanto llego a la puerta de la habitación levanto la vista para tendérselo a la castaña. — ¡Tía Kariann te habla tu mamá!
Taylor vio la interacción en la puerta, la castaña vio el teléfono y luego se tapó la boca ahogando una exclamación, enseguida se colocó el teléfono en la oreja y salió por el pasillo. ¿Beth había descolgado para ella? Casi se le van los colores del rostro, así lo sintió.
Al parecer lo había hecho, Taylor sintió un nerviosismo consumirla, no estaba segura de como iban las cosas en casa de los Kloss, Karlie le dijo un par de horas atrás que estaba dispuesta a hablarles durante la cena, pero igual ¿y si no lo había hecho? De no ser así, el hecho de que una niña llamara Tía a Kariann, no tenía que ser significativo.
Fulminó a su hija con la mirada, aunque no tenía culpa en todo aquello, en todo caso, Cara había insistido durante toda esa última semana que le llamaran así a la castaña. — No hagas ruido que tú hermana está dormida, Elizabeth.
Beth asintió un tanto apenada y se quedó ahí con su madre viendo como terminaba de arropar a su hermana, antes de salir de la habitación, Tate se había sentido mal, nada más llegar a casa había subido su temperatura corporal y chillaba de dolor de estómago.
Se maldijo a si misma por haber estado tan absorta en el tema de Karlie y Dianna que había asumido que el ánimo de la niña se debía a todo eso. Probablemente, de todos modos, se debía a esas cuestiones, Tate era muy delicada con padecimientos y sobre todo a resentir las cosas tanto que le terminaban causando malestares físicos.
No pensó que llegaría a tanto, y se reprendió a si misma por haber estado tan absorta también, que en esa ocasión no había estado más pendiente de lo poco y mal que comía en casa y lo decaída que estaba. Ahora tenía a su hija tendida por una fuerte infección estomacal.
Salió de su habitación, decidió que quería que Tate pasara la noche con ella, así que la había arropado sobre su cama, tomó la mano de Beth para salir de ahí y prepararla también para ir a la cama. — ¿Descolgaste el teléfono de Kariann? —. No pudo evitar preguntar aquello en cuanto Taylor cerró la puerta tras ellas, la niña levanto la cabeza y asintió lentamente. — No debes contestar los teléfonos de las personas Elizabeth....
— Pero....
— Nada de peros, eso no está bien, es maleducado, las personas puedes volver a llamarse o a veces simplemente no quieres atender, entiendo que querías avisarle que estaban llamando, pero no está bien, ¿entendiste?
— Lo siento, pero había sonado varias veces y era su mamá, todos quieren hablar con su mamá —. Ella no, pensó, pero de nuevo asintió por la inocencia de su hija. Entonces fue cuando oyó escaleras abajo, que Kariann discutía con su mamá, pausada y visiblemente incómoda.
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Siempre Y Desde Siempre
FanfictionSiete años es mucho tiempo. Karlie lo sabe. Siete años sin ella. Siete años sin superarla. Siete años amándola aún. Karlie está consciente de que no podrá recuperar su antigua vida, su antiguo amor. Sabe que ella no la ha perdonado y que jamás lo ha...
