Capítulo 75

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— ¡Mamá! ¡Mami!

Taylor gruñó, era demasiado temprano en fin de semana, no debía haber motivo para levantarse en sábado tan temprano, se aferró a las sábanas y a Karlie, quien se removió de igual forma al oír los gritos insistentes de una de sus hijas. — ¡Mamá!

— ¿Qué hora es? —. Murmuró Taylor.

— Ocho de la mañana —. Tate entró a la habitación gritando y tuvieron que despertar por completo y a regañadientes. La rubia estaba pensando seriamente en castigarla por despertarlas de esa forma y a esas horas.

— Mamá, Mami...

— Deja de gritar Abigail, ¿Por qué nos despiertas tan temprano? —. Regañó Taylor tallándose los ojos e incorporándose de a poco.

— ¡La abuela está aquí! —. Chilló emocionada la niña, al contrario de las mayores que se alertaron sintiendo el corazón desbocado.

— ¿Cómo que aquí?

— Está en la sala mami, ¡acaba de llegar! —. Tate tiró de las sabanas apurando a sus madres a salir de la cama.

— ¿Por qué le abriste? Les he dicho que no abran la puerta sin que me avisen primero —. El humor de ambas se había condicionado para el resto del día.

— Pero es la abuela y estabas dormida, además dijiste que si eran desconocidos jamás abriéramos ¡y es la abuela! —. Taylor gruñó de nuevo, se puso de pie y tan desorientada cómo estaba no sabía por dónde empezar a arreglarse para bajar y echar a su madre.

— No son horas de visita —. Karlie estaba nerviosa por lo anteriormente hablado con Andrea. Y que nada tenía que hacer ya ahí porque ella le había depositado ya una gran suma. Esperaba que solo fuera a despedirse. Se tiro de nuevo a la cama reacia a levantarse y meditando las posibles razones para que la madre de Taylor estuviera ahí.

— ¡Mamá ya levántate! —. Tate brincó en la cama justo al lado de Karlie que se sacudió en medio un gruñido frustrado. Giró para tomar a Tate de los pies y tirarla a cama. Reía mientras Karlie la abrazaba e impedía que saliera de sus brazos para seguir brincando. — Suéltame mamá....

— No, vamos a volver dormir —. Jugo la castaña reteniéndola en un abrazo.

— No, ¡yo no tengo sueño ya! —. Se retorcía entre risas y los brazos de Karlie.

— Karlie levántate ya —. Esta vez pidió Taylor casi abrumada. Vaya forma de arruinar su fin de semana aún incluso antes de que despertarán.

— Dios Taylor, arréglalo tú, ¿Que se supone que voy a hacer yo? —. Esperaba que no fuera requerida y que además Andrea mantuviera su parte del trato.

— ¿Apoyarme? Vamos, vístete y bajemos.

— Ya oíste a mami, déjame ir mamá —. Pidió Tate.

— No —. Taylor rodó los ojos y Tate soltó una carcajada al sentir cosquillas.

*****

Andrea Swift. Cómo la alteraba su madre.

Oyó risas al ir bajando por las escaleras, eran ella y Elizabeth en la sala. Cómo odiaba que pasarán sobre ella. Ya le había dicho lo que tenía que decirle. ¿Qué hacía ahí insistiendo?

— Elizabeth, ve a vestirte —. Fue lo que dijo de forma tajante sin saludar siquiera antes. No quería a sus hijas cerca, así que, aunque sonara dura necesitaba que Elizabeth las dejara solas.

— Okey —. Beth arrastró las palabras y obedeció. Paso por un lado de su madre y Taylor acaricio su cabeza, para dejarle claro que aquel mal humor no era por ella.

Siempre Y Desde SiempreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora