— ¡Mamá! ¡Mami!
Taylor gruñó, era demasiado temprano en fin de semana, no debía haber motivo para levantarse en sábado tan temprano, se aferró a las sábanas y a Karlie, quien se removió de igual forma al oír los gritos insistentes de una de sus hijas. — ¡Mamá!
— ¿Qué hora es? —. Murmuró Taylor.
— Ocho de la mañana —. Tate entró a la habitación gritando y tuvieron que despertar por completo y a regañadientes. La rubia estaba pensando seriamente en castigarla por despertarlas de esa forma y a esas horas.
— Mamá, Mami...
— Deja de gritar Abigail, ¿Por qué nos despiertas tan temprano? —. Regañó Taylor tallándose los ojos e incorporándose de a poco.
— ¡La abuela está aquí! —. Chilló emocionada la niña, al contrario de las mayores que se alertaron sintiendo el corazón desbocado.
— ¿Cómo que aquí?
— Está en la sala mami, ¡acaba de llegar! —. Tate tiró de las sabanas apurando a sus madres a salir de la cama.
— ¿Por qué le abriste? Les he dicho que no abran la puerta sin que me avisen primero —. El humor de ambas se había condicionado para el resto del día.
— Pero es la abuela y estabas dormida, además dijiste que si eran desconocidos jamás abriéramos ¡y es la abuela! —. Taylor gruñó de nuevo, se puso de pie y tan desorientada cómo estaba no sabía por dónde empezar a arreglarse para bajar y echar a su madre.
— No son horas de visita —. Karlie estaba nerviosa por lo anteriormente hablado con Andrea. Y que nada tenía que hacer ya ahí porque ella le había depositado ya una gran suma. Esperaba que solo fuera a despedirse. Se tiro de nuevo a la cama reacia a levantarse y meditando las posibles razones para que la madre de Taylor estuviera ahí.
— ¡Mamá ya levántate! —. Tate brincó en la cama justo al lado de Karlie que se sacudió en medio un gruñido frustrado. Giró para tomar a Tate de los pies y tirarla a cama. Reía mientras Karlie la abrazaba e impedía que saliera de sus brazos para seguir brincando. — Suéltame mamá....
— No, vamos a volver dormir —. Jugo la castaña reteniéndola en un abrazo.
— No, ¡yo no tengo sueño ya! —. Se retorcía entre risas y los brazos de Karlie.
— Karlie levántate ya —. Esta vez pidió Taylor casi abrumada. Vaya forma de arruinar su fin de semana aún incluso antes de que despertarán.
— Dios Taylor, arréglalo tú, ¿Que se supone que voy a hacer yo? —. Esperaba que no fuera requerida y que además Andrea mantuviera su parte del trato.
— ¿Apoyarme? Vamos, vístete y bajemos.
— Ya oíste a mami, déjame ir mamá —. Pidió Tate.
— No —. Taylor rodó los ojos y Tate soltó una carcajada al sentir cosquillas.
*****
Andrea Swift. Cómo la alteraba su madre.
Oyó risas al ir bajando por las escaleras, eran ella y Elizabeth en la sala. Cómo odiaba que pasarán sobre ella. Ya le había dicho lo que tenía que decirle. ¿Qué hacía ahí insistiendo?
— Elizabeth, ve a vestirte —. Fue lo que dijo de forma tajante sin saludar siquiera antes. No quería a sus hijas cerca, así que, aunque sonara dura necesitaba que Elizabeth las dejara solas.
— Okey —. Beth arrastró las palabras y obedeció. Paso por un lado de su madre y Taylor acaricio su cabeza, para dejarle claro que aquel mal humor no era por ella.
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Siempre Y Desde Siempre
Fan-FictionSiete años es mucho tiempo. Karlie lo sabe. Siete años sin ella. Siete años sin superarla. Siete años amándola aún. Karlie está consciente de que no podrá recuperar su antigua vida, su antiguo amor. Sabe que ella no la ha perdonado y que jamás lo ha...
