Capítulo 02

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Karlie necesitaba despejarse, no podía perdonarse el hecho de que se hubiera acostado con su mejor amiga la noche anterior y lo peor es que no lo recordaba, sonaba tonto pero aún después de ocho años Karlie le era fiel en el pensamiento a su antiguo amor. Era una ironía si se ponía a pensar que era probable que ella haya seguido con su vida normal y tal vez ya había formado una familia. Debía encontrarse feliz.

A Karlie le dolía pensar todo eso, se estaba arrepintiendo de haber accedido a abrir su nuevo estudio fotográfico justo en esta ciudad. Lily insistió tanto, sabía que las intenciones de su amiga sólo eran profesionales y económicas pese a saber que años atrás había huido de ahí justo porque su amor no había podido ser.

A Karlie le iba muy bien, además de contar con Lily como amiga, contaba con ella como socia administrativa. Karlie poco sabía sobre cómo llevar las riendas de su pequeña empresa, estaba iniciando justo cuando todo se vino abajo siete años atrás, decidió dejar el pequeño edificio con el que ya contaba ahí y salir hacia otro lugar donde pudiera empezar desde cero.

Había logrado junto con Lily abrir cuatro estudios fotográficos, tres ya estaban en funcionamiento, dos en Los Ángeles y uno más en Chicago donde pasaba demasiado tiempo cuando de descansos se suponía, al ser su ciudad natal y contar con familia ahí no fue una decisión muy complicada. Atendía dos de ellos personalmente, aunque contaba con empleados y más fotógrafos a disposición de ella. No sabía si este nuevo estudio la retendría mucho tiempo, estaba hecha un manojo de nervios y confusión. Y no sólo por el proceso que conllevaba abrirlo, sino por la historia que había dejado ahí. En Miami.

Esperaba terminar el papeleo e instalación rápido, quería ser parte de todo el proceso, pero estaba segura de que si se lo pedía a Lily, ésta aceptaría hacerse cargo de todo. Karlie no sabía que sería mejor, quedarse y buscar a su ex amor o irse apenas todo estuviera resuelto. Podía contratar más fotógrafos y administradores para quedarse ahí, pero aún no lo decidía.

Debía tranquilizarse, nada era como años atrás, no podía seguir atormentándose de aquella manera, si bien estaba segura de que ella jamás la dejo de amar, también lo estaba del hecho de que todo había acabado entre ellas. Era una tontería creer que su llegada podría significar algo.

La cafetera estuvo lista, fue hacia la alacena y saco de ahí un par de tazas para servir el café. Dejó que el olor impregnara sus fosas nasales y le relajara al instante, tomó un sorbo de éste y luego Lily apareció en la cocina ya vestida.

— ¿Cómo te sientes? —. Preguntó Lily de forma algo preocupada. Karlie no sabía si sólo se refería al estado físico o también al emocional. Lily la conocía muy bien, todo de ella, su pasado, sabía que Lily notaba lo mal que se encontraba en todos los aspectos. Lo más probable es que se refiriera a lo segundo después de haber visto el estado en el que se encontraba la noche anterior.

— Sabes cómo­ —. Contestó tranquilamente Karlie dando pequeños sorbos a la taza que sostenía con ambas manos.

— Karlie, yo lo lamento de verdad, también estaba ebria y...

— Déjalo Lily, por favor —. Karlie no quería seguir hablando de ese tema. Le partía el corazón no poder corresponderle a su amiga, Lily era una increíble persona, además de demasiado atractiva, estaba segura de que de no estar tan rota y deshecha por dentro y no haber pasado por lo que pasó, podría estar perfectamente con Lily, pero lamentablemente no se puede cambiar el pasado, no se pueden deshacer algunas cosas, y tampoco es que Karlie quisiera borrar su pasado. Si de algo estaba segura es de que lo que vivió junto con su amada hace años fue lo mejor que le pudo haber pasado y no lo cambiaba por nada. Ni siquiera por dejar de sufrir ahora­—. Toma el tuyo.

Siempre Y Desde SiempreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora