— Una más, Rick acomoda el foco, y ajusta el fondo —. Karlie estaba en medio de una sesión, tenía mucho trabajo esos días lo cual convenientemente le ayudaba a distraer su cabeza. Rick, uno de los fotógrafos que trabajaban para ella hizo lo que le pidió y tomaron otra foto a la feliz pareja que se encontraba frente a ellos.
A Karlie le removía las entrañas ver cómo se miraban con amor, de esas miradas que bastan para prometer amarse eternamente. Le daba náuseas y resultaba cansado, en especial esos días en donde su cabeza estaba dispuesta a seguir una sola directriz de pensamientos.
Lo detestaba en esos momentos, pero era su trabajo, y la mayoría de la demanda del mismo venía de parejas comprometidas.
Le recordaba lo que había perdido y lo que jamás tendría.
Estaba agotada, se sentía débil últimamente, pero debía sacar el trabajo adelante. Había tenido que regresar para encargarse ella misma de un par de eventos que tenía pendientes, sus fotógrafos estaban hasta el cuello de trabajo y no se daban abasto. Estaba agradecida por lo próspero que estaba siendo el negocio y pensó si en vez de abrir un nuevo estudio en Miami debió ampliar el de Chicago.
¡No! Ahora no había cabida para ese tipo de pensamientos, porque sin duda regresar a Florida fue un acierto. Uno que seguía procesando.
Terminó esa sesión y se fue a tomar un descanso, tenían otra en veinte minutos y después otra. Iba para su oficina cuando alguien le habló a sus espaldas.
— Karlie cielo —. Ella dejó caer sus hombros rendida, no quería lidiar con nadie y aunque se sentía algo mal por haber evitado a todos, no estaba preparada para hablar con su familia. Se volteó y sin disimular su cansancio le sonrió pesadamente.
— Papá.
— ¿Que no te alegras de verme? —. Su padre jugó un poco con ella y fingió indignación. — Supongo que no, ya que tienes una semana en la ciudad y no has ido a la casa. Su padre era un hombre grande, su rostro era relajado y sabia que realmente no estaba molesta, pero su mera presencia en su lugar de trabajo denotaba que estaba algo preocupado.
— Lo siento, pero he estado... Ocupada y tensa. — Era verdad, y su familia podía ser muy atosigante si se lo proponían, entre su padre y sus hermanas podían ser muy molestos. Y no estaba de humor para nada, a decir verdad.
— Me enteré por Lily quien le dijo a Kimby por error que estaban aquí, ¿no dijiste que te quedarías en Miami al menos unos meses hasta que estuviera resuelto lo del nuevo local?
— Si, pero surgieron unas cosas que requerían de mi atención aquí y tuve que regresar...— Por un momento se pensó el platicar con su padre. Sentía que necesitaba el consejo de alguien y una noticia como la que había conseguido en Miami no era cualquier cosa.
Pero no estaba lista para hablar de eso, ni ella lo había terminado de asimilar, ni había hablado nada con Taylor, no sabía cómo terminaría todo y no sabía si era correcto soltarle a su padre que era abuelo de buenas a primeras.
O que siempre lo había sido, más bien.
Karlie sabía que el día que se los comunicara iban a gritarle, regañarla y juzgarla, con suerte probablemente se infartarían antes de todo aquello.
Sin querer Karlie se había convertido en el típico estereotipo del padre desobligado e irresponsable. Aún no mediaba la furia que sentía consigo misma, Taylor tenía razón, tenía que haber regresado por ella, ni siquiera por ella, si lo hubiera hecho, ella hubiera sabido de lo que estaba pasando. Jamás se perdonaría.
Pero ya no había nada que pudiera hacer solo mantener las distancias. Era lo único que se le ocurría por el momento.
— ¿Estás escuchándome hija? ¿Estás bien? Realmente te ves mal —. Karlie divagó tanto que no puso atención a lo que su padre le decía.
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Siempre Y Desde Siempre
Fiksi PenggemarSiete años es mucho tiempo. Karlie lo sabe. Siete años sin ella. Siete años sin superarla. Siete años amándola aún. Karlie está consciente de que no podrá recuperar su antigua vida, su antiguo amor. Sabe que ella no la ha perdonado y que jamás lo ha...
