Asustada.
Así se sentía, Cara no le había dicho nada más que un escueto mensaje que concretaba lo sucedido y que la preocupó a sobremanera.
< Karlie ha sufrido un accidente en la carretera, iré a buscarla al hospital. >
Sentia una opresión en el pecho tan grande que quería llorar y un miedo que la impulsó a conducir a esas horas de la noche hasta el hospital solo para saber de ella.
Condujo a toda prisa tratando de no accidentarse ella misma. Hasta que llegó al lugar que Cara le había dicho que estaría la ojiverde. El hospital Jackson Memorial.
Aparcó y entró a paso apresurado buscando la sala de urgencias. Su corazón le estaba martillando con fuerza en el pecho, no pensaba con claridad, solo actuó guiada por la desesperación.
No sabía cómo manejaría la situación, era impensable para ella el hecho de que la castaña estuviera herida y no podía imaginarsela lesionada. Simplemente dolía.
Oyó voces familiares cuando se acercó por uno de los pasillos, reconoció la de Cara junto a alguien más, caminó hasta ella, para encontrar la camilla donde la tenían dentro de un cubículo pequeño.
Todas las presentes guardaron silencio en cuanto hizo acto de presencia. Incluyendo a Karlie que se veía de lo más normal y risueña, acostada en la camilla.
Sus ojos conectaron, los de Taylor le dijeron que había estado muy preocupada y los de Karlie decían que estaba muy sorprendida que estuviera ahí.
Taylor se sintió un poco avergonzada por aparecer en escena, todo lo que veía era a Karlie. Pero no arrepentida, ni siquiera cuando reparó en las personas que estaban ahí junto a ella.
— ¿Qué mierda? ¿Que hace ella aquí? —. Una voz las sacó a todas de aquel trance momentáneano, Taylor giró para encontrar a la portadora que sabía bien que no era de Cara ni la tal Lily a quien reconoció de pie al lado de su castaña. Volteó para encontrar a otra castaña, casi rubia e idéntica a Karlie. Tenía cara de pocos amigos y sin duda la estaba fulminado con la mirada, regresó su vista a la de Karlie y pudo notar que la sorpresa había sido remplazada con algo más. Tal vez molestia o incomodidad, se maldijo porque justo le había dicho que no quería que se entretometiera hasta que hablara con ella.— ¿En enserio nadie va a decirme? ¿¡Qué hace ella aquí!?
— Kariann no grites. — Pidió su hermana mayor con calma viendola de forma cansada, pero Kariann no podía suavizar su expresión y ella se quedó plantada ahí sin saber que decir. Y es que eso era lo que había temido Karlie. Quería mantener esas dos partes de su vida a distancia mientras trataba de encontrar valor para enfrentar a su familia. Que poco le había durado.— ¿Quien te dijo?
Taylor reparó que le hablaba ahora a ella. Conectó sus ojos con los de ella, pero Karlie permanecía sería. Le dolió que parecía que para nada la quería ahí.
Trató de balbucear algo ignorando a su hermana que si no fuera por la arquitecta que estaba en medio de las dos, juraba que se hubiera lanzado a golpearla. — Cara me avisó.
— ¿Porque hisiste eso? — recriminó la ojiverde fulminado a su amiga con la mirada. Aquello le dolio a Taylor más. Era obvio que no se sentía cómoda con su presencia, y menos con Kariann cerca, la cuál no pretendía ser amable con ella.
— ¡No lo sé, entre pánico! — Explicó Cara.
— ¿Pánico? ¿Enserio?
— Kloss me mandaste un mensaje que incluía las palabras choque, accidente, hospital y llama a Lily, en la misma oración, ¡claro que iba a entrar en pánico!
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Siempre Y Desde Siempre
Hayran KurguSiete años es mucho tiempo. Karlie lo sabe. Siete años sin ella. Siete años sin superarla. Siete años amándola aún. Karlie está consciente de que no podrá recuperar su antigua vida, su antiguo amor. Sabe que ella no la ha perdonado y que jamás lo ha...
