Flotando. Asi se había sentido los días siguientes al cumpleaños de las niñas, a la noche que había besado de nuevo a Taylor. Y es que no podía dejar de revivirlo, a pesar de que la rubia lo había parado al final, y un beso no definía el rumbo de nada, todo había ido bien a la mañana siguiente y esperaba que siguiera asi, porque se dirigía de nueva cuenta a casa de Taylor, mentiría si no admitiera que esperaba no volver a besarla.
Quería hablar con ella, porque sin duda habían dado un paso gigantesco a como se trataban al principio, y Karlie no quería que fuera solo un momento, quería que supiera que lo que ella sentía seguía siendo real, que la quería y si había la más mínima posibilidad de que la rubia le diera una oportunidad la tomaría.
Hablando con Cara, se enteró, que Taylor se había tomado unos dias de descanso por el cumpleaños de las niñas, según la arquitecta, los siguientes días, recibiría a su hermano y probablemente a su madre. Se le revolvió el estomago nada mas de pensar en su familia, tuvo que ser demasiado insistente y estar completamente segura de que ese día no se encontraría cara a cara con Andrea Swift. La arquitecta terminó un poco fastidiada ante tanta ratificación previa, pero era necesario, así Karlie estaba segura de que aquel, que era el último día de la rubia en casa, estaría sola.
Como siempre, mentalizaba un montón de cosas en su cabeza sobre qué decir, como abordar una conversación con Taylor, pero su mente quedo en blanco apenas llegó y la rubia le abrió la puerta.
— Karlie... — Era obvio que aquella mañana no esperaba verla. La castaña le sonrió tímidamente.
— Espero que no te moleste que haya venido —. Taylor le sonrió de vuelta, aunque su expresión dejaba ver que no estaba lista para verla o hablar, la dejó pasar.
— Claro que no, aunque no esperaba que llegaras de improvisto.
— Aún debemos hablar, quería verte y ... pensé que ya que las niñas estan en la escuela, podríamos aprovechar... no lo sé, lo siento por venir sin avisar —. Era obvio que estaba nerviosa, y notaba en el rostro de Taylor que tambien.
— Supongo que después de que acordemos ciertas cosas todo debería ser más fácil. — A Karlie no le sorprendió oír aquello. Las cosas ya no fluían como antes, la espontaneidad ya no era opción, no como antes, la castaña entendía que ahora debían regirse por horarios y tiempos establecidos. Tal vez empezara por el hecho de pedirle que no se presentara cuando se le diera la gana.
Asintió algo avergonzada. — ¿Quieres algo? ¿Té? ¿Café? ¿Vino?
Negó tras haberla seguida hasta la cocina, Taylor tampoco tomó nada, solo ocupo un lugar en la isleta de la cocina e invito a la castaña a hacer lo mismo. Karlie se sentó justo enfrente.
Parecía que los acontecimientos pasados en vez de haberles abierto una brecha para hacer más ameno todo, les había costado la comodidad ganada. — Y bien...
— No sé por dónde empezar.... — Confesó la rubia soltando una risita nerviosa. Karlie frunció los labios, no quería empezar ella saltándole con propuestas o comentarios que jodieran todo.
— Creí que sería más facil después de todo —. Karlie le sonrió algo incomoda y Taylor lo hizo de la misma manera, fijo su vista luego en la madera hasta que se le ocurrió algo para romper el hielo. — Tu... bueno me imagino, estuve dándole vueltas, yo jamás pensé que podría regresar y encontrarte con hijos, bueno si que lo pensé muchas veces, pero no que esos hijos...
— Fueran tuyos .... —. Completó la rubia con tono alicaído.
— Es que, es extraño de donde lo mires, somos mujeres —. Un amago de sonrisa se instaló en su rostro. — Completaste el tratamiento sin mí, antes de que termináramos ¿Verdad? — Era lo más obvio, pero quería oír las razones que la habían llevado a hacer tal cosa, cuando ella recordaba que lo habían pospuesto.
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Siempre Y Desde Siempre
Fiksi PenggemarSiete años es mucho tiempo. Karlie lo sabe. Siete años sin ella. Siete años sin superarla. Siete años amándola aún. Karlie está consciente de que no podrá recuperar su antigua vida, su antiguo amor. Sabe que ella no la ha perdonado y que jamás lo ha...
