Capítulo 86

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Karlie sabía por el comportamiento de las gemelas que estaban conscientes de que pronto sería su cumpleaños, ella no lo había mencionado con las niñas, aunque no le cabía duda de que Taylor las había puesto al tanto porque cuando rondaban a su alrededor tonteaban con el hecho de que ya querían que fuera sábado y reían cómplices.

También había notado mas de una vez a Taylor poner los ojos en blanco y regañarlas sin sentido solo para desviar el tema o hacerlas callar, le parecía tierno lo exasperada y tensa que estaba debido a que sus hijas no estaban haciendo un buen trabajo siendo discretas, y ella no podía negarlo, le hacía gracia y la llenaba de entusiasmo.

Su cumpleaños estaba a días y sería la primera vez que lo festejara con sus hijas, nunca se habría imaginado el año anterior, que podría llegar a suceder tal cosa, ni siquiera había tenido idea de que había unas niñas esperando por ella en algún lugar, ahora su vida era completamente nueva y explorar y vivir nuevas cosas la tenía muy ilusionada.

No dudaba que para Taylor también se sentía así, aunque ella parecía demasiado nerviosa incluso para sus estándares, ya le había aclarado que no era necesario ningún tipo de regalo, de hecho, le había dado ya la noticia de que organizaría un fin de semana en playa, cumplía el tercer día de agosto que para su mala suerte en el calendario caía en martes para este año, así que adelantaría el fin de semana con la idea de poder pasar más tiempo con Taylor y su familia aunque fueran los días previos.

Todo estaba listo, incluso desde la noche del viernes las niñas habían empezado a preparar sus trajes de baño y obligaron a Taylor a iniciar con las maletas. Ahora que ya era sábado, Karlie se había unido ansiosa a su campaña de agitación.

— ¿Estás lista? —. Preguntó Karlie entrando a la habitación que compartía con la rubia, todo estaba debidamente acomodado en la camioneta, pero Taylor había demorado un poco más en bajar y era la única que faltaba para poder salir de casa.

En aquel momento cuando la castaña habló tan de repente, Taylor estaba de espaldas arreglando lo último en una de sus maletas tan concentrada que se sobresaltó, Karlie quiso reír un poco por lo nerviosa que se puso al grado de girarse precipitadamente como tratando de esconder lo que estaba haciendo.

A Karlie no le sorprendió mucho su actitud pues había estado un poco extraña los últimos días y sabía que, aunque le aseguró que no tenía que sorprenderla con nada, Taylor no iba a dejar pasar su cumpleaños sin algún detalle preparado.

— Karlie, me asustaste —. Dijo colocando una mano en su pecho.

— Parece que esconde algo señorita Swift. —. Comentó en tono juguetón la castaña, sonriendo de medio lado y cruzando sus brazos frente a su pecho, Taylor solo cerró sus labios de forma inquisitiva como alguien que no está dispuesto hablar, lo que le pareció tierno y gracioso a Karlie que disfrutaba de molestarla.

Para su sorpresa Taylor no estaba nada relajada, se limitó a cerrar la maleta de forma brusca y luego se giró hacia ella. — Te dije que esperaras abajo Karls.

— Lo sé, pero tardaste mucho —. La rubia puso sus ojos en blanco mientras con una mano tomaba su maleta y con la otra empujaba a Karlie para salir de la habitación, por fin bajaron las escaleras, Karlie se ofreció a cargar su maleta sin éxito, la ojiazul parecía recelosa con ella y no insistió porque aunque le mataba saber que era lo que Taylor cuidada con mucho celo, no sería capaz de arruinarle la sorpresa.

— ¿Puedo ayudarte con eso? —. Se ofreció Karlie estando en frente de la cajuela de la camioneta donde Taylor se debatía sobre cómo hacer espacio para ella, entre hieleras, bolsos, juguetes y la caja trasportadora del perro.

Siempre Y Desde SiempreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora