TREINTA Y SEIS
Pasaban del medio día cuando Fargan y Alex llegaron a la casa de Willy. Todo el bullicio de la zona céntrica de los barrios bajos fue disminuyendo conforme se acercaban al suroeste, donde la mayoría de personas vivían.
Aunque el ruido ya no era tan ensordecedor, el lugar mantenía su dinámica vigorosa, con niños paseando de la mano con sus madres, jóvenes regresando a casa después de pasar todo la madrugada en los campos o chicas lavando ropa fuera de sus humildes hogares.
Alex había juzgado mal a estas personas, pero podía justificarse diciendo que no todos sus prejuicios venían de sí mismo, la mayoría de ellos eran por las ideas que la clase alta imponía sobre los niños y forjaban mientras crecían. Diciendo cosas espantosas como que las personas de los barrios bajos eran monstros, asesinos, faltos de modales, bestias dispuestas a hacer lo que sea por un pedazo de carne...
Alexby estaba muy molesto por haber tenido que oír todas esas cosas. Las personas de ese lugar no actuaban muy diferente a las de la zona alta o media, incluso podía decir que estas personas eran mucho más trabajadoras y dedicadas. Desgraciadamente su nivel de esfuerzo no resultaba proporcional a su nivel de felicidad.
Antes de llegar a la casa de Willy, Alex se detuvo al observar a un niño sentado en la tierra distrayéndose molestando a las hormigas con una pequeña rama; se notaba fastidiado y aburrido, sus ojos acuosos y el rostro sonrojado de haber pasado quien sabe cuántas horas bajo el sol. Su madre, a casi una cuadra delante de él, sacaba agua de un pozo y la transportaba hasta su hogar, casi tres cuadras delante.
Alex pensó en hacer dos cosas: ayudar a la mujer a transportar agua o acercarse al niño. Estaba a punto de hacer la primera cuando Fargan lo detuvo, la expresión del príncipe dejaba a la vista sus pensamientos "¿por qué me detienes?".
-No es algo que harías –contestó Fargan. –Digamos que las personas de aquí están tan ocupadas por sobrevivir que no tienen tiempo para los demás.
Alexby no tuvo más opción que abstenerse de sus intenciones. Aún con la advertencia de Fargan, había algo que podía hacer; se acercó al niño, sacó del bolsillo del pantalón una galleta de jengibre que había decidido guardar para comerla después, y la ofreció al pequeño.
Los ojos acuosos del niño se transformaron en dos esferas grandes y redondas oscuras con un brillo capaz de iluminar un rostro descuidado, dos hoyuelos se formaron en las esquinas de su boca, su entusiasmo conmovió al príncipe.
El niño, que no estaba acostumbrado a recibir nada de nadie, estaba genuinamente feliz de tener una galleta. Sus manos dudaban entre tomar la galleta o no, sus pensamientos giraban en torno a descifrar si se trataba de un sueño; casi quiso pellizcar su brazo para comprobar. Todas sus dudas se dispersaron al ver a la persona que le daba un regalo por primera vez.
En la imaginación del pequeño, Alexby era como un ángel caritativo que descendió con el único propósito de hacer feliz a las personas del mundo infortunado. Su apariencia ya era digna de comparar con la de uno de esos seres celestiales, rodeado por los rayos del sol que se sobreponían a su alrededor, le daba esa imagen inmortal de un ángel magnánimo que escapó del cielo.
-¡Gracias! –dijo el niño con un tono dulce y sincero.
Después de ver la acción de Alexby, Fargan pensó que tal vez estaba equivocado en pensar que Alex solo podría gobernar un campo de faisanes. Los faisanes evolucionaron para convertirse en pequeños cachorros de lobo.
***
Willy nunca imaginó que se encontraría con Fargan y Alex al mismo tiempo, Fargan nunca imaginó que estaría en el mismo lugar con Willy y Alex al mismo tiempo. El ambiente era extraño, pero no podía catalogarse como incomodo; después de todo, todos en la habitación se conocían entre sí, tal vez de diferentes formas, pero ya era un punto de avance.
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Without a Crown KARMALAND AU
FantasyLos cuatro príncipes de Karmaland no son solo caras bonitas y modales impecables. Detrás de tanta perfección, se ocultan secretos cada vez más escandalosos que los anteriores. El reino sufrirá las consecuencias de las guerras en reinos cercanos. El...