Capítulo 22

16.1K 1.1K 571
                                        

Dakota

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Dakota.

—¿Qué cosas nuevas tienes? —miro a Evelyn frente a mí mientras se prueba algunos vestidos.

—Absolutamente nada —respondo—, he comenzado con el informe, pero, no puedo agregar nada más, Volker y yo no hablamos, solo hago mi trabajo, soy su guardaespaldas.

Evelyn me mira mientras eleva una ceja.

Ha pasado un mes desde que le di un par de bofetadas, desde ese entonces ninguno le dirige la palabra al otro.

—El detective Davis ha comenzado a pedir más avances, pero ni William ni yo tenemos novedades.

Evelyn toma asiento frente a mí.

—¿Qué harás? —pregunta.

—No sé —respondo.

Le había contado a mi mejor amiga todo lo que pasó con los búlgaros para después decirle también lo que hice con Volker, Oliver y Yerik.

—¿Qué hay de Oliver y Yerik? —pregunta.

—Tampoco hablo con ellos —respondo—, no hablo con ninguno de los tres y ninguno de los tres habla conmigo, no tengo pruebas de absolutamente nada.

Evelyn se mantiene pensativa por algunos minutos.

—¿Qué estás pensando? —pregunto.

—Nada —responde de inmediato, sé que miente así que levanto una ceja en su dirección—, es una tontería, intentaba comprender algunas cosas.

—¿Qué? —pregunto de nuevo.

Se aclara la garganta.

—¿Qué sientes por Volker? —pregunta finalmente, mis ojos se abren más de lo normal.

—¿Qué? —pregunto con cierta ofensa.

—Intento entender por completo la situación —responde al instante.

—No hay nada que entender, Evelyn —suelto—, me entregó a Borka como si fuese cualquier puto objeto.

—Eso es lo que intento entender —responde ella—, ¿por qué te duele tanto? —suelta y me quedo en silencio—, siempre estaré de tu lado, pero, por primera vez en mucho tiempo no te entiendo, intento entrar a tu cabeza y entender qué es lo que pasa contigo, pero, no puedo.

La miro y ella me mira a mí de la misma manera.

—Estás ofendida, estás molesta, te sientes traicionada por él y lo entiendo, si lo tuviese enfrente también le arrancaría los huevos por lo que te hizo —continúa—, pero, ¿por qué? —me mira con intriga—, ¿por qué te duele tanto?

—Porque fue una mierda —suelto, siento mis ojos cristalizados y niega.

—Entonces —comienza—, ¿tú no lo entregarías a la OMPC? —pregunta—, quiero decir, le ocultaste a Davis y al director Roberts lo que sabías en Moscú y ahora estás en abstinencia, enfadada y decepcionada por él. ¿Por qué?

CRIMINALDonde viven las historias. Descúbrelo ahora