Pañuelo

248 31 0
                                        

-¿¡Qué me estás diciendo!? ¿¡Joy!? ¿¡La misma Joy que nos cambió los pañales!? Bueno... Bragas en realidad.

-Piénsalo... Llegó a trabajar a mi casa cuando yo tenía exactamente ocho años y su aparente muerte ocurrió dos años antes. Todo coincide.

-¿Pero Jeongyeon y Joy no se vieron? ¿No se reconocieron?

-Eunji está fingiendo amnesia.

-¿Y Jeongyeon? ¿Por qué no reconoció a su madre?

-No sabemos si la recuerda perfectamente y entonces pudo haber cambiado.

-No lo creo... ¿Qué vas a hacer?

-Iré a Los Ángeles y llevaré a Jeongyeon conmigo. Tengo que ir a buscarla inmediatamente.

-Pero ella no quiere verte.

-Te lo explicaré todo. No quiero que se enoje conmigo y se acueste con otra persona.

-No lo hará. Yo le dije que lo dijera.

-¿¡Eh!?

-Estabas siendo castigada por mentirle. Obviamente no sabes esto.

-¡Eres una perra! ¡Dime gracias porque tengo cosas más importantes que hacer o te habría matado!

-Cuente con mi ayuda también.

-Ya no sé si puedo confiar en ti.

Tzuyu puso los ojos en blanco. -Confirmaré que la historia que inventé es toda una mentira.

Nayeon se levantó y salió corriendo de su oficina. Tomó el auto y se fue frente al estudio de fotografía. Salió y entró, dirigiéndose al interior del estudio.

-Amor, tenemos que irnos a Los Ángeles.

Jeongyeon se volvió hacia ella con el ceño fruncido. -Olvidas que yo... Yo voy contigo.

-La historia del hombre es una mentira. Tzuyu necesitaba una distracción y... Para hacerlo realista añadió detalles absurdos. Solo quería una excusa, no una telenovela. De todos modos, te explicaré todo cuando lleguemos allí. Por favor Jeong. Yo nunca te traicionaría. Si vienes, te mostraré que lo que te escondo es por tu bien.

Jeongyeon estaba indecisa pero algo en su corazón la hizo creer una vez más en Nayeon.

ೃ⁀➷

Nayeon había reservado un vuelo de inmediato. Habían empacado sus maletas bastante rápido y Jeongyeon no dejaba de preguntarle qué hacer. Nayeon le había pedido que confiara en ella y su novia le había dicho que en este momento era difícil. La estadounidense había llamado a Tzuyu, quien había confesado que todo era mentira. Llegaron a Los Ángeles temprano al día siguiente. Nayeon apareció en la casa de sus padres a las cinco.

-¿Nay? ¿Jeong? ¿Qué estáis haciendo aquí?

-Mamá, ¿Joy está aquí?

Jieun miró confundida a su hija. -Sí, querida. ¿Paso algo?

-Ya estamos bastante cansadas pero cuando despertemos me gustaría hablar en privado con ella.

-¿Qué sucedió?

-Te lo explicaré más tarde.

Jieun miró a Jeongyeon, quien se encogió de hombros. -No quiere contarlo... Tampoco a mi.

-Bueno, pasa.

Jieun les hizo lugar y las dos chicas entraron a la casa. Nayeon subió y Jeongyeon la siguió todavía adormilada. Fueron a la antigua habitación de Nayeon y Jeongyeon se estiró en la cama. Fue repugnante para la coreana volver a dormir con Nayeon después de lo sucedido. La americana se tumbó a su lado y le puso un mechón de pelo detrás de la oreja.

-Amor, que sepas que en realidad es todo una puesta en escena. Nunca he engañado a Minhyuk, nunca he tenido un amante que me apoye, nunca me he peleado con mis padres. Te lo juro por lo que es más querido para mí y... Ese eres tú.

-¿Po... Por qué preferiste mentir?

-Lo sabrás en unas horas. Sólo sabe que todo lo que he hecho, estoy haciendo y haré es por ti. Es porque te amo.

-Por favor dime porque me... Me mentiste. ¿Qué... Qué es peor que... Que tú con otro?

Nayeon tragó saliva. -Conocí a un hombre pero... No es un antiguo amante mío que, repito, nunca tuve. Ni siquiera es mi nuevo amante. Es... Se trata de... Hyunwoo.- Nayeon miró directamente a Jeongyeon a los ojos. Su novia no se movió ni un centímetro. -Jeong...

-¿Po... Por qué lo... Lo... Lo conociste?- Los ojos de Jeongyeon se cristalizaron.

Nayeon acarició su mejilla. -Lo pateé por todo el daño que te hizo. Esa marca en mi cuello... Él lo hizo. Quería... Aprovecharse de mí, pero por suerte había un guardia. Yo... Fui a preguntarle sobre... Eunji.

Jeongyeon se quedó en silencio. Las lágrimas brotaron de sus ojos y lloró en silencio. El calor de aquellas gotas sobre su piel hacía que todo pareciera aún más doloroso, como si las lágrimas la quemaran pero era su corazón el que quemaba. Una serie de flashbacks aparecieron en su cerebro. Saber que Nayeon había ido a ver a ese monstruo era aún peor. No porque Nayeon hubiera hablado con él, porque sabía que ella quería ayudarla, sino porque su novia había estado en peligro.

-Que... Que ...

-Amor, tu madre no está muerta.- Esa revelación hizo que Jeongyeon llorara más. Nayeon la abrazó con fuerza contra ella. -Sé dónde está Eunji y estamos en Estados Unidos para encontrarla. Tú... ¿Quieres conocerla? ¿Estás dispuesta a hacer eso?- Jeongyeon asintió con la cabeza apoyada en el pecho de Nayeon. -Llora todo lo que quieras, desahogate todo lo que quieras, seré tu bastón y pañuelo de apoyo. Te amo Jeong. Perdóname por ocultártelo.

-Na... Nadie había sido tan am... Amable conmigo. Yo... Yo también te amo. No sabes lo... Lo mucho que significas para mí. Gra... Gracias por llegar a mi vida.

Nayeon acarició la cabeza de Jeongyeon y las dos permanecieron en esa posición durante mucho tiempo, antes de finalmente quedarse dormidas.

Extrañeca|2YEON|ESPDonde viven las historias. Descúbrelo ahora