Parte 2: Robos legítimos

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Era una mañana un tanto gélida en el Freljord, como de costumbre, aunque la Garra Invernal padecía de un problema bastante particular.

Vrynna, la Madre de Cicatrices, parecía histérica al ver a sus guerreros siendo derrotados fácilmente por los aliados de la Bruja del Hielo.

"¡Impedid que lleguen hasta nuestro trofeo!"

"¿Trofeo? ¿En serio?"

"Grgrr..."

"Qué forma más burda de referirse a un tesoro"

"Silencio, bruja del hielo, o te cierro la mandíbula permanentemente"

"Qué graciosa"

Lissandra empleó su Anillo de la Escarcha para dañar a varios bárbaros. 

Viktor también ayudaba con su Rayo de la Muerte, manteniendo a ralla a quienes intentaban acercarse por otra zona.

"Vuestras opciones de supervivencia son escasas, a no ser que retrocedáis"

"¿Dónde está Veigar?"

"Se habrá entretenido con algo o alguien"

"Perfecto..."

"Veigar" - habló por su transmisor - "¿Me recibes?"

"Aquí hay mucha chatarra acumulada, vale que es la tribu de Sejuani, pero podrían ser menos puercos a la hora de..."

"No tardará..."

"¿Y qué de Diana?"

La respuesta a la pregunta de Lissandra llegó de la forma más inesperada.

Básicamente Diana atravesó una cabaña a la par que un salvaje Olaf. El guerrero intentaba rebanarla con sus hachas con total agresividad.

"¿Es esto necesario?"

"¡Eres un aspecto!"

"........"

"¡No puedo desaprovechar esta oportunidad!"

"Chsst..."

Olaf empleaba su Furia de Berserker en todo momento, dejando a Diana muy poco rango para maniobrar en cuerpo a cuerpo.

Cuando el campeón intentó atacarla con su Embestida Temeraria, la hija de la luna activó su Cascada Pálida.

Con parte del daño absorbido le dio una fuerte patada.

"¡Grrroaaa!"

"¿Cómo lleváis la búsqueda?"

"Veigar tiene ciertas dificultades"

"Eso no me gus..."

Olaf agarró una de las hachas de sus aliados inconscientes y la tiró cual Lanzamiento.

Diana la destruyó con su Hoja Lunaplatana, solo para notar cómo su oponente continuaba lanzando toda hacha que veía por el suelo.

Afortunadamente la lunari contaba con una gran velocidad.

"¡Deberías recibir mis hachas como todo buen guerrero! ¡Con el pecho!"

"Eso que has dicho es estúpido..."

"¿Lo es? ¿O no lo es?"

"Es completamente estúpido"

Diana usó su Impacto Creciente para cegarlo un poco, pero el guerrero activó su estado de Ragnarok para ir con todo hacia ella.

Lo esquivaba usando su Torrente Lunar, pero no podría eternamente.

"¡Acaba con esa hereje! ¡Olaf!"

"Deberías calmarte, Vrynna... o enfriar tus ideas..."

La Bruja del Hielo usó su Camino Glacial hacia la Madre de Cicatrices, que se hizo a un lado. 

Por muy resistente y fuerte que fuese, no podía enfrentarse en un combate directo contra la Bruja del Hielo. Ni siquiera era una Hija del Hielo.

Su única esperanza era Olaf, que parecía finalmente haber chocado sus hachas con cuchilla de Diana.

"¿Puedo preguntarte de qué están hechas tus hachas?"

"¿Mis hachas?"

"........"

"De acero y hierro, ¿por qué?"

"Porque mi arma es mucho más resistente..."

Diana usó su Hoja de Lunaplata a la par que su Lluvia de la Luna, causándole cierto daño y quitándoselo finalmente de encima.

Además de que había destruido sus vulgares hachas en el proceso.

"Veigar, actualización"

"Ya tengo el objeto... al menos creo que es esto..."

"Juro que como se haya equivocado..."

"Diana, nos retiramos"

"Diría que fue un placer combatir con ustedes..."

"Grgrr..."

"Pero no"

Viktor abrió uno de sus portales, a través de los cuales se introdujeron tanto él como Lissandra y Diana, sin que sus enemigos pudiesen hacer algo.

Vrynna estaba tan frustrada que golpeó una roca que quebró con sus manos desnudas.

"Esa bruja del hielo, ¿cómo se atreve a robarnos?"

"Vrynna... ¿nos quedan metales?"

"¿Metales? ¿Para qué?"

"Para hacer nuevas hachas... te aseguro que esto no quedará así..."

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora