Parte 103: Un nuevo sol

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Leona apenas había conseguido conciliar el sueño aquella noche. Tenía puesta una túnica blanca que le dejó Daowan para poder dormir, y detectaba el olor a café.

La Centinela de la Luz le ofreció pasar allí la noche, aunque viendo su pelo alborotado y ojeras entendió que el aspecto tuvo días mejores.

"Has dormido..."

"Mal..."

"¿Quieres café?"

"El café me altera... pero gracias..."

"A mí es lo que me hace ser persona por las mañanas... pero te puedo dar una taza de leche o leche con miel..."

"Con miel, por favor... o no, mejor no, no merezco miel..."

"Con miel mejor..."

Realmente Leona no parecía la misma, y eso que Daowan tampoco es que fuese la persona con quien más tiempo había pasado.

Pero esa confianza y sonrisa que siempre tenía parecía haberse rebajado.

"Daowan..."

"Dime, Leona"

"¿Tú me odias?"

"No creo que me hayas hecho algo tan malo como para odiarte..."

"He traicionado a tu fe... a tus creencias... a todo lo que yo simbolizaba físicamente..."

"Realmente... no..."

"¿No?"

"Leona, cuando yo llegué a estas tierras solo quería alejarme de Jonia... había perdido a mi maestra, el único apoyo en mi vida..."

"........"

"Pero a través de uno de los vuestros... descubrí que la esperanza de la luz a veces viene de otras fuentes que de un arma..."

"........"

"En el sol encontré el calor de la esperanza, que sale cada día... que brilla en un intento de purgar las pesadillas de la noche..."

"Y yo no... ¿te ensucié ese pensamiento?"

"No, porque aún sigue presente... el sol hoy sigue brillando..."

"........"

"E incluso si alguna vez se apagase... la luz que emitió vivirá en nosotros..."

"........"

"¿Quieres tostadas?"

"No... gracias..."

"La fe puede darse de muchas maneras..."

"Sí, y no dudo que en mi pueblo haya quienes piensen igual que tú, pero... yo les decepcioné... y todo por..."

"Por intentar traer la paz..."

"Hace años pensé que Diana era solo una extremista, antisistema con poderes de magia negra... y resultó que no..."

"........"

"Resultó que existía una religión... y un pueblo..."

"........"

"Ellos... ellos jamás perdonarán lo que hice..."

"¿El qué? ¿Besarte con el aspecto de la cintura de avispa?"

"Ella no... no tiene cintura de avispa... es solo que su ropa es muy ajustada..."

"........"

"Ahora creerán que todo lo hago porque es mi amante y no porque quiera traer paz... y para algunos he vomitado sobre mi deber..."

"Ellos te tienen una estima enorme..."

"Porque encarnaba al sol, pero..."

Nada de lo que Daowan le decía parecía poder hacerla entrar en razón o animarla.

Leona sabía que sería algo difícil. Pero creyó que podía ir poco a poco, no revelarles todo de golpe. Ese fue su error...

"Puedes quedarte el tiempo que desees"

"No puedo quedarme toda la vida..."

"Cuando era joven mi familia compartía casa con los vecinos, porque éramos pobres"

"¿Hasta cuándo?"

"Hasta que cumplí los doce años"

"Menos mal que vuestra situación mejoró"

"No... bueno... lo que ocurrió fue que nuestros vecinos murieron por cuenta de la niebla negra... cosas que pasan..."

"........"

"Mañana, o pasado mañana, me llegaré al pueblo, a ver qué ha ocurrido..."

"Espero que no te lo encuentres en llamas"

"Me caías mejor cuando eras optimista"

"Soy una basura como aspecto del sol... como heroína... como guerrera... como pareja y como todo..."

"Entonces, cuando venga Diana, ¿le digo que estás?"

"No..."

"¿Y si viene Rahvun?"

"¿Por qué vendría Rahvun?"

"Suele venir a menudo, ¿le digo que estás aquí?"

"No... ¿y por qué viene a menudo?"

Daowan simplemente tomó un sorbo de su té, mientras pensaba cómo iba a levantarle el ánimo al aspecto del sol... algo nada fácil...

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora