Parte 113: Estrellas extintas

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Diana no sabía muy bien cómo iniciar su búsqueda de la persona que creó al Tigre Estelar. O Colmillo Estelar, como lo llamaban.

Al final se decantó por ir a ver a Soraka, siendo que para ello le acompañaban tanto Cygnus como la joven vastaya Illi.

Y cuando llegaron... pues se toparon con un individuo algo raro...

"Y por eso la canción dice que los peces beben en el río... porque..."

"Disculpa... ¿Cheska?"

"Llamo me"

"No has respondido a nuestra pregunta"

"¿Qué pregunta?"

"¿Dónde está Soraka?" - preguntó Diana manteniendo la calma - "Es urgente que nos reunamos con ella de inmediato"

"Aaaaaah..."

"........"

"¿Y por qué?"

"Cheska" - intervino Illi - "Por favor, tenemos prisa, ¿no nos puedes decir dónde está?"

"Lo siento, pero no puedo decíroslo porque no lo sé"

"Por el amor de..."

"Ayer estaba cenando con nosotros, junto a la fogata, pero desde esta mañana no la hemos visto"

"¿Y no podrías habernos dicho eso antes?"

"¿Deciros el qué? Bella dama"

Diana había acabado con la vida de bastante gente en el transcurso de su carrera como aspecto de la luna...

Algunos no le sacaron tanto de quicio como este sujeto...

"¿A dónde podría haber ido Soraka?"

"¿Y si ha ido a ese tal Instituto de Guerra?"

"No lo creo, pregunté antes de venir y se supone que estaba aquí"

"A lo mejor ha ido a otra tribu... o ha visitado a Taric..."

"Nadie de aquí..."

"¿Diana?"

"........"

"¿Diana? ¿Qué ocurre?"

La hija de la luna no podía verla, pero por un momento había notado sus presencia...

Soraka, la Hija de las Estrellas, se encontraba junto a ellos. No sabía exactamente por qué, pero amaneció sin que nadie pudiese verla u oírla...

"Diana, por favor... sé que puedes presentirlo..."

"........"

"Estoy aquí... a vuestro lado..."

"He notado algo raro..."

"Quizás estén hablando de ti, mi hermana decía que cuando hablan de ti empieza a picarte todo el cuerpo... es asqueroso..."

"¡Cállate! ¡Cheska! ¡Ahora no!"

"No sería la primera vez que alguien habla mal de mi"

"De mi también suelen hablar mal... boing..."

"Illi, nos vamos"

"No, no, no os vayáis..."

"¿Dónde está Cygnus?"

"En el límite de la ciudad, vigilando por si..."

"Diana, por favor, usa esa magia de la luna tuya para darte cuenta de que..."

"Siento una presencia..."

"¡Sí! ¡Esa soy yo!"

"Será el viento..."

"Cheska, te juro que..."

Diana cerró los ojos para canalizar la magia lunar y así poder notar toda magia que hubiese a su alrededor...

Podía sentir la magia de Soraka... pero también había otra... era... ¿espectral?

"Illi, quédate aquí..."

"Pero..."

"Quédate aquí con Cheska, ahora regreso..."

"Diana, espera..."

Pero la hija de la luna no pudo escucharla, marchándose rápidamente de allí.

Soraka tuvo que salir corriendo detrás de ella, temiendo que hubiese detectado la magia que tanto se esforzó en camuflar.

Porque sí, él intentó camuflarla... de manera no muy exitosa...

"Cygnus..."

"Diana, llegas en buen momento"

"¿Dónde se encuentra?"

"Estaba justo aquí, pude defenderme de su ataque"

"........"

"¿Y dónde está ahora?"

"Diana..."

"........"

"Está detrás tuya"

Diana se volteó rápidamente, siendo que el filo de su cuchilla se quedó a escasos centímetros del rostro del propio Cygnus.

Pese a la máscara que cubría su boca y la capucha, era evidente que estaba sorprendido.

"¿Diana?"

"Cygnus... lo siento..."

"¿Qué es lo que..."

Diana usó su Cascada Pálida para protegerse tanto ella como el propio Cygnus del ataque de Sembrar la Destrucción.

El lugar donde se encontraba ese primer Cygnus ahora lo ocupaba Karthus.

"Primero me encuentro con la solari... y ahora la lunari..."

"Karthus..."

"Empiezo a pensar que no soy bienvenido..."

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora